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Por fin, y como me lo han pedido alguna vez de manera más o menos directa, allá van algunos puntos de mi CÓDIGO MENTAL DEL TIRADOR DE BALONCESTO. No necesariamente en este orden, aunque quizás el punto 1 sea la clave:

  1. Si estoy bien, TIRO! Si no estoy bien, TIRO hasta que esté bien!
  2. NUNCA me preocupo del último tiro, anotado o no. Solo me interesa el siguiente porque es el único sobre el que puedo influir.
  3. Siempre pienso “¡El siguiente VA DENTRO!”, aunque haya fallado todos los anteriores.
  4. Tengo mis rutinas y rituales. No hago nada porque si cuando entreno. TODOS son tiros de partido, desde posiciones de juego y a ritmo de partido.
  5. No pienso en meter 300 tiros. Pienso en meter UN TIRO perfecto de ejecución y ritmo 300 VECES.
  6. Desde la punta de los dedos hasta la zapatilla, mi tiro siempre es IGUAL.
  7. Cuando voy al pabellón a entrenar, NUNCA voy a tirar. !Voy a METER todos mis tiros! Cualquiera puede tirar 500 tiros.
  8. Siempre estoy LISTO para tirar. Hasta la última parte de mi cuerpo y mente está concentrada en tirar en cuanto tenga la mínima posibilidad.
  9. No pienso en echar a correr y seguir mi tiro porque sé que TODAS van dentro.
  10. Conozco todas mis fortalezas y debilidades. Sé dónde (posición en el campo) soy mejor, cuál es mi salida preferida, hacia qué lado, con o sin bote, mi mejor parada, mis fintas… Por lo tanto las POTENCIO en mi juego (mejores porcentajes) y no invento.
  11. Dejo pasar un buen tiro si ello me permite tener un GRAN tiro. Buenas decisiones.
  12. No se me pueden ir los tiros a la derecha o la izquierda. Largo o corto, puede.
  13. Debo conocer y estudiar a mis compañeros y sus bloqueos. Aprender a leer bien esos bloqueos y usarlos adecuadamente, es BÁSICO para poder tirar o no. Además muestra respeto por ese compañero que se juega su físico y una falta para que yo obtenga una ventaja.
  14. No meto porque sí. No es una cuestión de suerte. Solo sé mis horas en el campo con el balón y la canasta. Tiro hasta que con los ojos cerrados mis oídos me saben decir si entra o no (fácil), e incluso hacia dónde irá el rebote (no tan fácil).
  15. Miquel Nolis decía: “Si no metes al menos el 70% de tus tiros desde tus posiciones de juego, en el entrenamiento sin defensa, NO PUEDES tirar ese tiro en el partido.” Jamás lo olvidé.
  16. Nunca me voy del campo con una racha final negativa. Vivo de SENSACIONES.
  17. Si he fallado mis tiros en el partido, necesito recargar mi BATERÍA de confianza. Y el cargador son horas de tiro.

Sé que hay muchos más, así que os invito a que:

  • Aportéis los vuestros en comentarios.
  • Compartáis si creéis que pueden ayudar a alguien.
  • Preguntéis todo lo que queráis.

Óscar Yebra

Ex jugador durante 14 temporadas de equipos de la Liga ACB

Colaborador de Genera Equipo

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En el baloncesto actual todos los equipos suelen presionar al base del equipo rival, algunos van algo mas allá y tratan de dificultar incluso la recepción del primer pase, esta presión o intención de controlar al base o al driblador principal de cada equipo viene motivada por múltiples y variadas razones, fundamentalmente para que no organice el juego de su equipo, que no vea el campo, que no piense, que gaste segundos en ataque, que se desgaste físicamente, que psicológicamente y mentalmente se vea mas agobiado y provoquemos que cometa mas errores de lo normal, etc.

Por tales motivos los jugadores que suelen subir el balón en ataque poseen una técnica individual muy depurada en la mayoría de los casos, manejan bien el balón con ambas manos, dominan los cambios de dirección y de ritmo con balón, aplican a todas sus acciones una fuerza y velocidad considerables, tienen buena visión de juego, etc.
Lejos quedan aquellos años en los que los bases apenas recibían presión sobre el balón desde que recepcionaban el balón, recibían el balón sin apenas defensa presionante y esta comenzaba a aparecer una vez pasado el medio campo (eso ya apenas si se ve).
¿COMO CONTROLAR AL BASE?
En el baloncesto moderno los defensores están muy dotados físicamente, tienen buenas piernas, realizan buenos desplazamientos defensivos, son rápidos en sus acciones y generalmente suelen ser agresivos, trabajan para provocar el error y no están a verlas venir, sino que se anticipan al movimiento del atacante y tratan de sacarlo de su forma de jugar, de su ritmo y de sus zonas mas habituales de juego (zonas de confort donde se sienten seguros y peligrosos).
A veces se comete un error en defensa porque se confunde agresividad con estar muy cerca del atacante, no basta con esto último yo puedo estar muy cercano a mi atacante y no hacerle ni cosquillas, hay que dar un paso adelante y ser agresivo e intenso.
¿Cómo podemos conseguir ser mas agresivos?
-Si lo deseo y quiero lo conseguiré, fe y confianza en nosotros mismos y en mis compañeros.
-Mas que robarle balones que es lo que casi siempre se  busca, es mas importante incomodarle con fintas defensivas de manera que tenga que estar constantemente atento al balón.
-Provocar que realice acciones de las que nos podamos beneficiar, por ejemplo reversos que hay momentos en los que pierde de vista el balón y nos podemos aprovechar. Es por así decirlo como si la defensa fuera la inductora del reverso.
-Luego está lo del acercamiento al atacante pero poquito a poco, centímetro a centímetro que tiene mucha mas efectividad que si aparecemos de golpe como un elefante en una cacharrerÍa y que en la mayoría de los casos nos pitarán fata personal.
Buscar que detengan el dribling suele ser sinónimo de éxito
Los grandes dribladores no suelen detener el dribling, porque saben que si lo hacen ya no pueden hacer otra cosa que pasar o tirar y que la defensa se les va a echar encima como cosacos.
Curiosamente cuando los dribladores se van mas acosados menos intentan dejar de botar, lógicamente no son tontos y saben que en esa situación se van a quedar en inferioridad ante la defensa. Por eso es bueno y de jugador inteligente en defensa darle a veces mas espacio y que se confíen y se relajen y por propia iniciativa agoten el bote, es el momento de echarnos encima para provocar el error pegarnos todo lo posible a él y que los demás compañeros defiendan anticipadamente las líneas de pase no dejando recibir y provocando el error del base.
No todos los directores de juego son iguales
Si pensamos que todos los grandes dribladores y directores de juego son iguales estamos perdidos, cada uno va a requerir de un  tratamiento diferente. Debemos conocer bien mediante el scouting cuales son sus fortalezas y sus debilidades y en base a ellas establecer nuestra estrategia defensiva. A veces la mejor defensa no es pegarse demasiado y ser demasiado agresivo sino flotar e incluso casi provocar que tire a media distancia (sabedores de que no es su recurso mas fuerte, algo que en algunas ocasiones entrenadores con fama de intensos defensivamente han puesto en práctica con sus equipos, por ejemplo Obradovic).
Es muy importante tener en cuenta la posible triple amenaza del director de juego y en función de ello actuar. ¿Penetra bien a canasta? ¿Es buen pasador? ¿Es buen tirador?
Si el atacante reúne las tres condiciones, ¡tierra tráganos!, pero no es lo mas usual, generalmente nos va a hacer sufrir bastante y posiblemente será muy difícil pararlo, en estos casos hacerle que suelte el balón  y que no le vuelva a llegar suele ser lo mas práctico, pero es que estos bichos generalmente no la sueltan y cuando la sueltan llevan el balón a donde mas daño nos hacen (Spanoulis, Diamantidis, Sergio Rodríguez, Teodosis, Nando di Colo, Llull). Recurrir a un buen entramado de ayudas y cambios defensivos, defensas mixtas, etc, puede ser que nos ayude.
Si es un buen tirador está claro que no le podemos flotar, pero tampoco debemos obsesionarnos con su defensa demasiado encima porque nos pueden sobrepasar con facilidad y provocar una situación de ventaja numérica, la típica en la que obligan a salir a los pívots y doblan balón fácil bajo aro.
No soy partidario tampoco de flotar a un base que sea buen pasador aunque no sea buen tirador,porque si le defendemos dándole demasiada distancia va a llevar el balón dentro o fuera de la zona a donde mas daño nos haga (asistencia segura), prefiero presionarle y crearle todas las dificultades posibles.
Quizás el único momento en el que me plantearía una defensa de flotación (aunque no es que me guste demasiado), sería en el caso de un base que sepamos que no es tirador y que cerrando la zona y los espacios no le dejamos penetrar (suele ser su mejor arma) y asistir (provocan ayuda y la dan), caso por ejemplo de Ricky Rubio (aunque  parece ser que últimamente está mejorando bastante el tiro de tres).
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket

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No sirve de nada quedar campeones con un equipo de formación determinado si esto no demuestra la mejora individual y colectiva durante toda la temporada. En las categorías de formación (sobre todo infantil y cadete) los jugadores están en una edad de cambio físico y personal y este hecho lo hemos de tener en cuenta cuando se planifica la temporada. Es importante tener paciencia con el trabajo sin querer correr para un triunfo inmediato. Hemos de ser conscientes que hace falta estabilizar los fundamentos deportivos y, al mismo tiempo, los valores de equipo y trabajo y, para esto, es imprescindible un trabajo a largo plazo. Esto puede provocar dudas en el entorno y en los propios jugadores ya que el fruto no es tangible pero los entrenadores hemos de transmitir esta confianza en el método, el trabajo y en el propio equipo.

Nosotros somos partidarios del juego libre por conceptos sin sistemas ni aberturas de juego. No usamos aun ningún bloqueo ni directo ni indirecto ya que la complejidad y la riqueza del juego por espacios ya es suficiente para plantear la temporada. El contraataque, las finalizaciones en superioridad y las transiciones es nuestro recurso ofensivo más común. En defensa, procuramos reflejarnos en el modelo de nuestro primer equipo. Queremos una defensa individual agresiva a pesar que en muchas ocasiones es menos competitiva que otras, pero nos hace mejor a los jugadores ya que les proporciona más libertad de decisión. Es importante la colocación de todos los defensores en el campo para realizar ayudas y rotaciones llegando a todos los tiros, aguantando las divisiones y cerrando correctamente el rebote. En el aspecto defensivo sí que introducimos algunas estrategias basadas en el 2×1 que nos dan algún recurso que nos permita incrementar nuestro nivel competitivo.

Consideramos fundamental la mejora técnica de los jugadores pero esta ha de ser completa. Esto significa que el jugador además de ejecutar un gesto técnico determinado ha de aprender porqué, cuando y para que usa un determinado recurso. Es decir ha de saber usar el fundamento. Entendemos, por tanto, que todo aprendizaje ha de ser:

  • El jugador participa para mejorar su acción técnica y por entender el juego
  • El jugador aprender en base a experiencias anteriores. La dificultad ha de ser progresiva en base a aquello que el jugador ya sabe hacer.
  • El jugador ha de entender porque utiliza un fundamento determinado.

Vamos a ejemplificar el trabajo en tres conceptos: dos ofensivos y uno defensivo. En todos los conceptos, el ejercicio parte de un trabajo sencillo con pocas variables a un trabajo complejo donde se van añadiendo atacantes, defensores o tareas. Estas últimas pueden ir antes o después de la acción principal, o pueden ser aquellas que nosotros llamamos condicionadas. Estas tareas son aquellas donde el defensor ha de hacer una determinada acción y su atacante leer esta y ejecutar aquella acción que le produzca más ventaja. Como veremos, se producirá una situación lo más real posible pero limitando el número de variables que el jugador ha de escoger. La libertad total en un jugador de formación puede llegar a provocar el caos en el aprendizaje y, consideramos que es bueno para la formación, ir aumentando progresivamente la dificultad de lectura .

El primer concepto es “superar a un defensor en carrera que llega frontal”. El atacante al llegar al primer defensor puede efectuar una acción de finta del cuerpo, de finta de pies, de finta el balón o de cambio de mano. Vamos a suponer que el primer defensor está a la altura del cono y enfocaremos nuestro trabajo en la lectura del segundo plano. El primer ejercicio es 1×0 sencillo partiendo de medio campo. 1
Añadimos un defensor condicionado a pasar por detrás de uno de los conos colocados a dos laterales de la zona. Esta es una buena manera de forzar al atacante a leer el espacio en velocidad y de tomar decisiones correctas tomando el lado de salida que más ventaja genera. En caso de decisión incorrecta también el jugador puede corregir cuando este ha iniciado su división hacia el aro.

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En este mismo ejercicio se le puede añadir un pasador o bien también cambiar la orientación del ejercicio que hace más difícil la acción y menos rigidez en la formación del jugador ya que de esta manera enriquecemos las situaciones debe leer. 3 4
Finalmente podemos enlazar esta situación con un pase a un jugador exterior en caso de necesitarlo para crear otra situación de 1×1 o de 1+1×1, 1×1 con un pasador. 5

Supongamos que vamos a trabajar la “recepción de un jugador exterior en la posición de perímetro”. Podemos desglosar el concepto en la finta previa o el juego sin balón, en la parada o arrancada sobre recepción en función de la ventaja tomada sobre la defensa o en la acción posterior a la recepción buscando un tiro, una división hacia el aro o bien pudiendo conectar con un compañero.

La primera rueda propuesta seguro que es conocida por muchos entrenadores. Pero consideramos que es bueno para los jugadores no proponer solamente un ejercicio tras otro sino basar nuestro aprendizaje en el trabajo de un ejercicio al que vamos añadiendo variables i dificultad dentro de la misma sesión. Es importante:

  • Que el jugador con balón abra el ángulo de pase abriendo la mano cercana hacia la recepción
  • Que la pareja actue con timing (compenetración)
  • Que el jugador sin balón cambie el ritmo y no siempre de la misma manera (cambie los pies de la defensa, vaya directo a fuera, pare, mire balón y arranque…)
En este ejercicio los jugadores a recibir salen desde debajo de canasta y los pasadores están en posición central. 6
Empezamos a incrementar la dificultad al ejercicio. El paso importante de 1×0 a 1×1 es la introducción de la defensa condicionada. En este caso vamos a colocar una defensa encima de nuestro atacante. Este último ha de pasar rodeando el cono por delante o por detrás y igualmente la defensa ha de hacer la misma acción persiguiendo el atacante. Esta acción de es fácil lectura por parte del atacante. 7  8
Posteriormente, añadimos que el atacante no tiene la obligatoriedad de pasar por detrás del cono pero el defensor sí. Entonces lo que ha de hacer el atacante es aprovechar la ventaja que le da el defensor. En el caso del gráfico, si el defensor intenta ir a robar el balón por arriba, el atacante aprovecha la verticalidad hacia el aro. 9
Podemos también añadir reacciones posteriores al 1×0 del exterior. Este pasa el rebote al mismo pasador y va a recibir al lado contrario. Es importante añadir nuevas variables al ejercicio. Por ejemplo, podemos hacer que el pasador se pueda desplazar libremente por el perímetro (nunca despacio sino siempre con cambios de ritmo) y cuando este recibe el atacante ha de leer y buscar un espacio para recibir al exterior. Recordamos que el rebote no se baja para el posterior pase. Se puede enlazar también con situaciones de 2×0 como pasar y puerta atrás 10
También podemos hacer jugar un 1×1 a lado contrario con ventaja ofensiva 11

El tercer concepto es defensivo. Vamos a trabajar sobre una defensa de 2×1 delante los jugadores interiores de los rivales en caso que estos nos recibieran en poste bajo El concepto de defensa colectiva a trabajar es 2×1 al poste bajo. Nuestra idea es saltar al 2×1 des de la posiciones central cuando su jugador interior reciba el balón. El resto de jugadores ajustan sus posiciones para evitar ventajas en una posible rotación. Somos partidarios de que nuestros equipos jueguen este tipo de defensas donde no existe rigidez para tomar decisiones sinó que estas dependen en gran parte de la iniciativa de los jugadores. Y además, hacemos que los jugadores decidan y lean en función de la decisión de otros compañeros. Se trata, por tanto, de activar un proceso de acción y reacción constante de todo el equipo. Lógicamente, nunca en estas categorías marcaremos con rigidez las posiciones de ejecución de los ejercicios. Todos los jugadores hacen de todo.

La primera fase del ejercicio es con un atacante con balón en el exterior y otro en el interior. Colocamos el defensor que saltará al 2×1 en posición central como si estuviera defendiendo a un atacante representado por un cono. El defensor ha de estar en constante movimiento de pies (fintas cortas) para poder reaccionar rápidamente, ha de colocar correctamente la visión para poder leer todo el juego (a pesar de estar atacado por nadie) y ha de usar las manos en el 2×1. Un posible enlace de esta acción es cuando el interior devuelve el balón al exterior, la defensa rápidamente pasa al centro de la zona como si fuese a hacer la posterior rotación y luego cambia la situación del ejercicio transformándose en un 3×0 exterior, invirtiendo balón para dividir por el espacio.

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En la siguiente ampliación, añadimos un segundo pasador en posición central. La acción es la misma pero cuando el interior saca el balón a fuera se invierte el balón y el defensor que había saltado al 2×1 ha de recuperar para jugar 1×1. No hay pase directo a la posición central ya que se produce demasiada ventaja, 13
Añadimos ahora las rotaciones del lado contrario, añadiendo un segundo defensor. Ahora sí que el balón puede ir directo con skip pass a los dos atacantes produciéndose un 1×1 cuando se invierte el balón. El defensor que hace el 2×1 ha de dirigirse al lado contrario pudiendo ayudar en caso que el atacante con balón supere a su primera defensa. 14
Y los tres últimos pasos son añadir un atacante en el lado contrario y jugar 2×2 final, añadir un defensor al jugador interior y permitir los 1×1 de este jugador y finalizar el ejercicio con 3×3 y añadir un defensor al primer pasador y jugar 4×4 con la obligatoriedad que llegue un balón interior. 15

Para terminar, es importante que los entrenadores seamos conscientes que la mejora del jugador es una mejora integral y no solamente técnica sino también táctica de los fundamentos. Hay que enseñar al jugador a pensar.

Lluís Riera

Entrenador asistente del Divina Joventut

Director del portal basketanalisis.wordpress.com

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Nº1. Defensor con balón, lo pasa al entrenador y corre para tocar su cono, el atacante hace lo mismo y corre a tocar su cono, 1c1 con el defensor que anticipa el pase.

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Nº2. Defensor con balón, lo pasa al entrenador y corre para defender sobre el atacante sin balón que juega para recibir el balón del entrenador en la posición de base.

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Toni Becerra

Director del portal www.ejerciciosbaloncesto.com

 

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Cuando escribes sobre un tema como los espacios en baloncesto y hablando en esta ocasión sobre distintas distribuciones de los jugadores y la utilización de estos dentro de la pista, te debes preguntar entre otras muchas cosas: ¿Qué es un espacio? y contestar a esta pregunta, te llevara a realizar distintas preguntas que te pueden dar respuesta del porque se habla tanto del juego de espacios o la ocupación de los espacios.

Si buscamos la palabra espacio nos dan la siguiente definición por internet aunque podíamos encontrar otras muchas, Espacio: nombre masculino

1 Medio físico en el que se sitúan los cuerpos y los movimientos, y que suele caracterizarse como homogéneo, continuo, tridimensional e ilimitado.

2 Espacio y tiempo han sido dos de las grandes preocupaciones filosóficas

3 Superficie o lugar con unos límites determinados y unas características o fines comunes.

Centrándonos en el baloncesto y en la disposición de los jugadores nos detendremos en las tres definiciones de espacio con ejemplos que podemos extrapolar a nuestro espacio o pista de juego.

1 MEDIO FÍSICO EN EL QUE SE SITÚAN LOS CUERPOS Y LOS MOVIMIENTOS

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Como bien se refiere esta definición y podemos observar en la imagines, la pista es un medio físico donde se sitúan unos jugadores, los cuales pueden están en movimiento y deben, para así poder sacar el máximo partido a ese espacio que ocupan dentro de la pista, no solo un movimiento de espacio a espacio sino un movimiento de espacio cilíndrico donde tanto en defensa como en ataque un jugador puede realizar diversas acciones, por decir alguna; en defensa “el movimiento de la manos y la colocación de los pies” y en ataque una finta de tiro, salida o de arrancadas de desplazamiento.

 2. ESPACIO Y TIEMPO “Esta a mi parecer es la más importante de las tres definiciones para nuestro deporte”.

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El espacio de cada jugador, está definido en esta imagen por una tonalidad más oscura, lo cual nos dice que en ese tiempo (momento) y espacio hay un jugador, lo cual nos enseña que en ese lugar ya está ocupado, por lo que ahora depende del jugador utilizar de una manera u otra ese tiempo y espacio-momento del cual dispone para realizar lo que convenga para él y en beneficio del equipo. Por poner un ejemplo real el espacio tiempo de un pivot en un poste medio, el cual acaba de recibir, con lo cual tiene un espacio-tiempo en el cual, debe decidir; tirar tras recibir, echar el balón al suelo ya sea para ir al aro o para atraer a la defensa y liberar a otro jugador, o la opción de invertir la pelota de lado o simplemente y no por ello menos importante que por un instante-momento los defensores exteriores tengan que cambiar su posición defensiva y así dar lugar a que otro jugador realice una puerta atrás, etc.

 3. LUGAR CON LIMITES Y CARACTERÍSTICAS “Todo espacio tiene límites y si pensamos en nuestro deporte debemos de ver mucho más allá del jugador con balón”, puesto que estos límites están delimitados por unas características, las cuales las podíamos denominar como: defensores, compañeros y distancias con ellos hacia el balón y el cuerpo del jugador de balón.

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Como podemos observar en la imagen anterior todos los defensores tienen un triangulo entre ellos y al balón, cuya referencia en posición y distancia es la variable que decide las características de cada espacio.

PARA QUE TODO ESTO LO PODAMOS VER UN POCO MÁS CLARO VAMOS A ANALIZAR ALGUNAS SITUACIONES DE SISTEMAS O JUGADAS ESCOGIDAS TANTO DE CLUBES ACB COMO 1ª NACIONAL.

PROPUESTAS DE SITUACIONES

Empecemos por una situación de ocupación de espacios según una presión propuesta a todo campo.

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Aquí tenemos una ocupación de espacios defensivos y al mismo tiempo una ocupación de espacios ofensivos; en referencia a la disposición defensiva, podemos ver como claramente se defiende sobre una primera línea muy agresiva con 3 jugadores y dos jugadores los cuales controlan casi ¾ de cancha. En referencia a la parte ofensiva se dividen los jugadores en 3 líneas, primera línea de salida de pase y dos líneas las cuales pueden ayudar a una posible salida de balón, no se piensan en hacer 2×1 en esquina ni nada por el estilo en defensa. En ataque se puede observa como el jugador de segunda línea se coloca en lado contrario a la pelota, podemos decir que se sitúa de esta manera para que el jugador de segunda línea defensiva tenga que decidir, si defender lado balón o lado contrario.

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Siguiendo con las salidas de presión y las propuestas defensivas presiones, ahora mandamos la defensa a ¾ de cancha, con una ocupación de 1-3-1 cuya rotación no vamos a definir. Fijaremos nuestro interés en la situación propuesta por el equipo atacante, se puede definir como una propuesta 1-2-2 , pero vamos a parar un poco más en la segunda línea siempre que el jugador que saca de fondo lo llamaremos primera línea de salida.

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Ahora podemos observar como en segunda línea el equipo atacante tiene dos jugadores, los cuales observando la primera línea del equipo defensor, siempre se verá favorecido el ataque puesto que puede jugar con las espalda del defensor de primera línea.

Seguimos reduciendo los espacios y ahora nos adentramos en la media pista, por parte de la defensa nos proporcionan una secuencia de 1-2-2 los cual no es muy usual hoy día, a su vez el ataque decide apostar por un 1-3-1 como se puede observa se propone dos distribuciones bastante distintas ya que, en esta situación la defensa deberá ser bastante sincronizada en sus movimientos para tapar los espacios que crean ellos mismo, dan pie a que los ataques pueden ser con movimientos solo de balón o con movimientos de los jugadores.

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Con las flecha de la defensa se quiere hacer constar esa sincronización de la cual se habla anterior mente, para que quede constancia al menos de cómo se podría hacer el movimiento defensivo, ofensivamente solo se ha querido dar una indicación muy breve del primer pase del base cuando cruza a campo delantero.

Pasamos al espacio más reducido del baloncesto lo cual son los últimos 8 metros, donde se sitúan 10 jugadores los cuales con la evolución física de estos cada día hacen que esos metros parezcan muchos menos.

Para este caso, la defensa va a realizar un hombre a hombre, dando a si la iniciativa de los espacios al ataque o eso es lo que podrían entender algunos lectores.

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Pero si observamos bien el posicionamiento que se plasma en el grafico, todos los atacantes están mirando hacia el balón y casi todos los defensa también aunque fijemos nuestra atención en la primera línea de balón, el def.3 esta en una situación de triangulo defensivo, balón-él-atacante, pero ¿ cómo esta situado el def.2? claro mente en una sobremarca del balón o línea de pase, con los cual ya estamos obligando al atacante 2 a buscar espacios deferente si quiere recibir el balón, con los que podemos estar perjudicando la situación de ataque del equipo contrario solo negando un espacio donde hubiera podido recibir el atacante si no fuera por esa forma de defender del def.2.

Para terminar, hacer constar que estas disposiciones que aquí se exponen, son solo una pequeña muestra de la gran riqueza de situaciones que tiene este deporte y más concretamente en cuanto a este tema que aquí se trata, con esta pequeña muestra se quiere hacer pensar y reflexionar sobre las diferentes propuestas que los entrenadores tenemos en nuestros equipos y como utilizamos todo él espacio que la pista de baloncesto nos permite.

Carlos Cardeñas

Entrenador Superior de Baloncesto

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Qué entrenador no se ha dirigido a uno de sus jugadores menos habilidosos para decirle que no juega más porque no se esfuerza? Esto no es sólo la excusa que usamos para descartar al más débil o al que consideramos el peor. Como no podemos decirle que es el peor usamos la famosa teoría del esfuerzo para enmascarar lo que realmente tenemos claro, que no es otra cosa que juega menos porque es más torpe, peor físicamente o, simplemente, empezó más tarde a jugar.

Imaginaos que ese jugador peor técnicamente, por ejemplo, fuera un derroche de energía en el entreno o en el partido. ¿Jugaría más que los jugadores más dominantes del equipo? ¿Por qué en muchos casos nos conformamos con que el más resolutivo aporte un seis en esfuerzo y al más débil le exigimos el ocho o el nueve? ¿O por qué con ese jugador que es el mejor no usamos esta evaluación del nivel de esfuerzo? Es que es a esos jugadores mejores o con posibilidades a los que hay que pedirles la exigencia más alta. A ellos no hay que permitirles ni un segundo de relajación y deben ser ejemplares en el esfuerzo.

Debemos partir de la base que esforzarse, poner toda la energía en el trabajo diario y en el juego no es algo que se deba evaluar. No vale que haya alguno que no lo haga. Es obligatorio para todos. Es el primer escalón de nuestro equipo y es el escalón más importante. Todo lo demás está muy bien y es necesario. Pero lo primero es la actitud, el trabajo y el nivel de exigencia que queremos marcar a nuestros jugadores.
Hay que entender que el umbral de esfuerzo de todos los chicos no es igual. Seguro que hay unos que pueden tirarse al suelo a por un balón, por ejemplo, con más facilidad que otros.

Pero lo que más nos cuesta preguntarnos a los entrenadores es cuanta responsabilidad tenemos nosotros si el jugador débil, por ejemplo, no se esfuerza como queremos. Sí, estoy convencido de ello. Si hay un jugador que no esprinta para recuperar un balón que se va a perder por la línea de fondo también somos nosotros responsables de ello. Si un jugador no trabaja al cien por cien en un entreno, también somos responsables.

Esto se entrena pero también se enseña. ¿Es que pensáis que ese jugador al que superan en defensa en uno contra uno, por ejemplo, se deja superar porque es un vago? ¿O aquel jugador que no lucha por un rebote es porque le da igual ganarlo o no? Debemos enseñarles a sacar toda su energía, a no correr el contraataque sino esprintar en el contraataque, a no dar un balón por perdido, a no tener miedo por tirarse al suelo, a pelear un rebote aunque el rival sea más grande. Y también debemos enseñarles a hacer un gesto técnico a la mayor velocidad posible o a ir corriendo a por un balón que se salió por la línea de fondo y no ir andando a por él.

Somos los entrenadores los que debemos marcar el nivel de esfuerzo, exigencia y energía que deben poner nuestros jugadores en el trabajo. Y ese nivel hay que mantenerlo siempre sin dudar. Para ello tenemos la obligación de ser los primeros en poner toda nuestra concentración y nuestra energía en el entreno. Somos responsables de no permitir a ningún jugador relajarse o no poner todo su esfuerzo. No podemos relajarnos, tenemos que estar concentrados en el trabajo y que ellos se den cuenta de que es el entrenador el primero en ponerse a trabajar.

¿Cómo se darán cuenta los jugadores si han puesto su máximo esfuerzo? Es fácil. Si cuando acaba la sesión de entrenamiento están cansados y les falta el aire para respirar querrá decir que pusieron toda la energía. Si en el partido, cuando cambias a un jugador, viene al banquillo cansado, querrá decir que jugó exigiéndose a tope.

Marquémonos estos retos y objetivos y enseñemos a los jugadores también a esforzarse. Y por supuesto, seamos honestos con ellos diciéndoles la verdad. Nada de engañarles o justificar tus decisiones con la famosa teoría del esfuerzo, porque recuerda que si no se esfuerzan tú también eres responsable. alta. A ellos no hay que permitirles ni un segundo de relajación y deben ser ejemplares en el esfuerzo.

Francis Tomé

@francistome

Entrenador CB Marbella y Ex entrenador de Categorías Inferiores de Unicaja

Colaborador de Genera Equipo

A veces los entrenadores de baloncesto trabajamos con ejercicios de entrenamiento demasiado enrevesados y nos olvidamos de que lo sencillo, elemental y efectivo a veces ses mucho mejor. Un poco de eso hay en los dos ejercicios que os presento, para trabajar los cambios de dirección sin balón desde un lateral del campo y desde la parte frontal.
Diagrama nº1 (desde el lateral) y diagrama nº2 (desde el frontal)
En el primer gráfico podemos apreciar los cambios de dirección desde la banda, el cono sería un defensor imaginario (podríamos colocar en una segunda fase un defensor real al jugador que cambia de dirección y en una tercera fase un defensor también al pasador).
En ambos ejercicios colocamos dos filas de jugadores, una en el centro y otra en el lateral (para distinguirlas mejor he puesto una de números pares y otra de impares). Comienza el ejercicio con un pase directo del jugador nº1 al jugador nº2 que previamente delante del cono realizará un cambio de dirección, pudiendo salir por delante o por detrás del mismo. El jugador nº1 tras dar el pase se desplaza a la fila contraria (detrás del jugador nº8). Y el jugador nº2 tras finalizar con entrada o tiro a canasta, recoge el rebote y se va al final de la fila contraria (detrás del jugador nº7).
En el segundo gráfico se invertirán los papeles, el jugador nº1 pasa el balón al jugador nº2 y ahora este esperará el cambio de dirección sin balón del atacante nº1 sobre el pivote (o posible defensor), pudiendo salir por delante o por detrás del cono. El jugador nº2 le pasará el balón y se irá a la fila contraria (detrás del nº7) y el jugador nº1 tras finalizar con entrada o tiro, cogerá su propio rebote y por fuera del campo para no entorpecer el tráfico de jugadores se irá detrás del jugador nº8.
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket

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