Suscripciones
Inicio Archivos 2023 enero

Archivos Mensualesenero 2023

0

”Somos como los canteros medievales: añadimos unos pocos ladrillos más a la catedral que sabemos que no llegaremos a ver nunca acabada. Y pese a ello, vale la pena construirla “.

Los entrenadores que entrenan en categorías formativas, no solo deben ser valorados por sus resultados de marcador, sino especialmente por su trabajo diario en la formación de las jugadoras.

En muchas ocasiones, el trabajo que ha realizado un entrenador no lo disfrutará directamente cuando se obtengan los objetivos de resultado, pero él habrá sido un cantero medieval, habrá intervenido directamente en el proceso de realización.

En el desarrollo formativo de una jugadora tiene una enorme transcendencia la planificación deportiva/social del club.

La creación de procesos y proyectos nos permiten replicar en el futuro la experiencia pasada. Si contamos con procesos, el conocimiento crítico ya no depende de una persona en particular; impregna la organización y puede ser transmitido.

Deberíamos trabajar desde la comprensión de la causalidad, el tiempo lineal (pasado, presente y futuro), y en la proyección de futuro.

No se puede formar desde el punto en el que buscamos el crecimiento por el crecimiento.

Cuando el crecimiento se mide solo en términos de reconocimiento, que cuando el único éxito consiste en alcanzar la cima, de la manera que sea y cómo sea.

El club debe formar agricultores, estos realizan un seguimiento: cultivar la tierra requiere autodisciplina y anticipación, lo cual, permite conservar las semillas de la cosecha presente para obtener la comida del año que viene.

A la jugadora se le debe dar espacio para que pueda desarrollar sus diferentes talentos (coordinativos, condicionales y emocionales), su creatividad, y también para descubrir cómo quiere alcanzar sus objetivos.

Los entrenadores/formadores no solo deben ser solucionadores de problemas, sino personas, que escuchan, empoderan, motivan y desarrollan a sus jugadoras.

La tarea de dirigir no es evitar los riesgos sino crear la capacidad de subsanar problemas.

En ocasiones, los entrenadores nos olvidamos que las jugadoras son personas con sentimientos, miedos y motivaciones.

Entrenadores que trabajen en la construcción de la catedral!!!

Francesc Canals

Entrenador Superior

Director de I am Winners

En la entrada de hoy voy a escribir sobre una tarea para trabajar 3×3 con incertidumbre.

GRÁFICO

 

Distribuimos al equipo en grupos de 3 para jugar 3×3 en media pista. Los colocamos uno en frente de otro con el balón en el medio de ambos equipos como se observa en el grupo.

Cada emparejamiento por ejemplo 3 y 6 juegan a piedra, papel o tijeras. El equipo del jugador que gana ataca y el otro defiende.

Normas

  • 7 segundos para atacar
  • Se acaba con canasta o rebote defensivo.
  • Gana el primer equipo que meta 5.

QUÉ TRABAJAMOS

  • Velocidad de reacción
  • Juego sin balón

 VARIANTES

  • 3C3 pista completa
  • 4c4 o 5c5 a media pista o pista completa.

Cristina Luz

Entrenadora asistente de la selección femenina U17 de Alemania

Directora del blog coachcristinablogspot.com

0

En los partidos que estamos disputando contra equipos de la Liga Challenge, me ha llamado la atención este saque de banda que he visto hacer a varios equipos, con algunas variantes pero manteniendo la esencia del mismo.

Diagrama nº1 (Ascensor-Elevator) y diagrama nº2 (Iverson Cut +Mano a mano)

El movimiento comienza como se ve en el gráfico nº1 con una acción de Elevator-Ascensor, también llamada Guillotina, con un bloqueo doble de los pívots nº4 y nº5 al jugador nº1para que reciba el pase del sacador nº2.

Cuando el base nº1 recibe el primer pase, el sacador nº2 recibe dos bloqueos indirectos horizontales. consecutivos a la altura de la cabecera de la zona y corta al lado contrario (IVERSON CUT). Una vez allí de no finalizar con un tiro de tres o una penetración, juega un mano a mano (HAND OFF) con el jugador nº3 (Gráfico nº2).
A partir de las acciones descritas en los dos gráficos anteriores que por lo general siempre son comunes, los equipos establecen diferentes variantes, de ellas pondré dos ejemplos:
Diagrama nº3 (Opción 1ª, Double Drag) y diagrama nº4 (Opción B, Flare o Pick and Roll) 
El jugador nº3 recibe dos bloqueos directos consecutivos de los jugadores nº4 y nº5 (DOUBLE DRAG) y si sale con ventaja podría tirar de tres, penetrar, o doblar pases a los jugadores nº5, nº1 ó nº2 (Señalizados de color rojo). Gráfico nº3.
La 2ª opción que os presento es una variante en caso de no haber posible pase al Iverson Cut o incluso de forma premeditada para centrar la atención de la defensa en el otro lado y aprovechar la opción de jugar por el mismo lado el saque (Gráfico nº4).
El jugador nº1 pasa el balón el balón al nº5 que le devuelve pase y ecibe un bloqueo FLARE DEL jugador nº4 (espaldas paralelas a línea de banda), si recibe con ventaja podría finalizar con un triple. No obstante si el jugador nº1 no le pudiera pasar el balón, jugaría un PICK AND ROLL con el jugador nº4 que tras bloquear cae hacia el aro en su continuación.

Eduardo Burgos

Colaborador de Entrenandobasket

Director del Blog de baloncesto Viveelbasket

0

El otro día viendo un partido de ACB uno de los comentaristas ( no es periodista ) hizo un comentario sobre el juego que estaba desarrollando uno de los equipos: “este equipo está haciendo un juego loco, por el contrario el rival está jugando más ordenado, con más criterio, un juego posicional controlado…”

Para el mencionado comentarista el juego «loco» era: jugar por conceptos, amenazar siempre el tiro de larga distancia, realizar posesiones cortas, cargar el rebote ofensivo, correr toda la pista, generar espacios y tirar.

Evidentemente todos tenemos nuestra idea de juego con la que nos sentimos más identificados y creemos, en el caso que nos ocupa, yo me declaro entrenador del juego «loco», respetando la otra idea de juego, que es diferente.

El juego donde predomina la iniciativa del jugador lleva un trabajo quizás más detallista y un proceso más largo del que propone un juego  posicional, y al mismo tiempo puede generar minutos de cierta anarquía, pero es parte de jugar «loco».

Necesitamos formar jugadores que tengan la capacidad para que hagan que pasen cosas en la pista, sean valientes, que tiren, que se equivoquen, que provoquen emociones, resumiendo un juego más emocional.

Tenemos que hacer un mínimo esfuerzo para comprender el juego, en muchas ocasiones los análisis son muy gratuitos.

No sé cuál será la próxima revolución táctica del baloncesto, pero me gustaría que fuera la muerte del esquema cerrado. Un juego donde no importen los sistemas de juego, sino las ideas.

“¿ Podemos variar y cambiar estructuras, prácticas, procesos y culturas organizacionales que hasta hoy << han sido así >> y << se han hecho así >>, pero que sabemos que podrían funcionar con más fluidez ?”.

Si consideramos el pasado como una guía hacia el futuro, a medida que avancemos hacia una nuevo paradigma, desarrollaremos un modelo de juego que se le asemeje.

Por cierto, el equipo que hace un juego “loco”, está haciendo una gran temporada.

Francesc Canals

Entrenador Superior

Director de I am Winners

Aquí os dejo una nueva entrada en mi blog sobre una tarea para finalizar cerca del aro.

GRÁFICO

Colocamos a un pasador en tiro libre (3), 3 decide si pasa a 1 o a 2. En este caso a 2, 2 nada más recibir debe buscar la finalización y 1 al no recibir se convierte en el defensor de 2 jugando el 1×1.

 

 

Tras pasar 3 se va a esquina. Tras rebote ofensivo, se puede sacar el balón a 3 para tiro exterior. 

Normas

  • Máximo 2 botes para jugar.
  • Se juega hasta que haya canasta o rebote defensivo.

Rotaciones

  • De 1 a 2
  • De 2 a 3
  • De 3 a 1

QUÉ TRBAJAMOS 

  • 1X1
  • Finalizaciones
  • Toma de decisiones
  • Spacing
  • Lectura defensiva
  • Rebote
  • Tiro exterior
  • Juego sin balón

 VARIANTES

Tras rebote defensivo meter un jugador en medio campo para jugar un 2×2 en el otro lado.

Cristina Luz

Entrenadora asistente de la selección femenina U17 de Alemania

Directora del blog coachcristinablogspot.com

0

Hace unos cuantos años el entrenador Ricard Casas ( magnífico entrenador y persona ), me comentó: “muchos entrenadores están capacitados para entrenar a un nivel de clubes muy alto, si quieres, haz todo lo posible que dependa de ti”.

En la sociedad actual (creo que casi siempre ha sido igual), los entrenadores debemos intentar elevar constantemente nuestro nivel de exigencia, aunque en demasiadas ocasiones esto parezca ofender a las personas que tenemos a nuestro alrededor, sean entrenadores, jugadores y clubes.

Siempre habrá algo en nuestra manera de trabajar en lo que necesitemos mejorar. Cuando hablamos de responsabilidades, compromisos, ser valiente, tener desafíos, ser íntegros; parece que estemos o intentemos hacer cosas que sean un ofensa para los demás. A veces, nos encontramos con personas que tienen la percepción que los ofendamos, podría ser porque el nivel de exigencia que nosotros queremos sea una ofensa para aquellos entrenadores, jugadores y clubes.

Debemos hacer nuestro trabajo, no por el hecho de hacerlas, sino para perfeccionarlas. Si queremos seguir en un camino que nos lleve a nuestra mejora, y por lo tanto,  a las personas con las que trabajamos: debemos ser exigentes, tener disciplina y seguir un método.

Necesitamos de gente más comprometida, que sea crítica (constructiva), organizada, y que quieran a