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La empresa, Belgradobasketball, patrocinadora de Entrenandobasket, ofrece a todos los entrenadores españoles una oportunidad única de viajar a la ciudad de Belgrado para continuar con su formación.

Todos los asistentes tendrán la oportunidad de estar hospedados en la Academia del Estrella Roja y del FMP de la Liga Adriática, además de presenciar los partidos de categorías de formación y equipos profesionales, que coincidan durante los días de estancia. Esta oferta es entre los días 9 y 16 abril, aunque también existe la opción de escoger menos días en dicho intervalo.

Como no podía ser de otra manera, los entrenadores que aprovechen esta inmejorable oportunidad, también conocerán los lugares típicos de la ciudad, de la mano del Director de Belgradobasketball, Jordi Sampietro.

A continuación, os facilitamos un vídeo en donde se observa cómo se trabaja en el país balcánico:

https://www.youtube.com/watch?v=8G-L22lfw48

 

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Los entrenadores normalmente nos disgustamos, enfadamos e irritamos cuando un jugad@r comete un error no forzado, muchas veces nos olvidamos, o no somos capaces de ver, que el jugad@r también se disgusta.

Después de un error hay jugador@s en los que el mismo, les lleva a pensamientos negativos, pierden el control de su juego y les invade el negativismo mental y corporal.

Debemos ayudar a los jugador@s a analizar y comprender por qué se ha cometido el error: error+análisis+corrección+aplicación.

Conocer a los jugador@s que estamos entrenando, aprender a escucharlos…en ocasiones nos encontramos con jugador@s que tienen pensamientos negativos sobre su juego tanto a nivel técnico como táctico: ¿podríamos empezar a trabajar a partir de lo que ellos hacen bien?

Muchas veces, quizás demasiadas he intentado que el jugad@r aprenda todo lo que creo que sé sobre un gesto técnico o juego colectivo pero: ¿sería mejor que el jugad@r aprenda lo que necesita para mejorar su gesto técnico?

El planteamiento de preguntas al jugad@r, nos llevará a descubrir lo que él piensa, por lo tanto, podría ser un punto de partida importante a la hora de trabajar sobre el análisis, corrección y posterior aplicación del error cometido con anterioridad.

“Un jugador desea ver que usted se preocupa por él. Sea positivo, entusiasta, energético y tenaz” HAL WISSEL

I’M AFRAID TO JUMP: JUMP!!!

Francesc Canals

Entrenador Superior de Baloncesto

Director de la Empresa I am Winners

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Más de una vez hemos hablad de la defensa zonal presionante 1-2-1-1. Por ello os he querido poner en este post dos de las posiciones más básicas de esta defensa: 1) Primer trap (a la altura del tiro libre desde donde se saca) y Segundo trap (una vez pasado el medio campo).
En el primer gráfico los jugadores en defensa nº1 y nº2 hacen un trap (dos contra uno), en el lateral del campo al driblador. El jugador nº3 se desplaza a la zona central haciendo la ayuda desde el lado débil, el jugador nº4 se desplaza por la línea central hacia el lado del balón y el jugador nº5 se encarga de defender los posibles pases largos.
En el segundo gráfico, si el balón sigue progresando y salva el primer trap, se va a encontrar con un segundo trap al pasar el medio campo, en este caso este trap lo hacen los jugadores defensivos nº2 y nº4, el defensor nº1 tras ser sobrepasado se desplaza hacia la cabeza de la zona defensiva del otro lado del campo, el jugador defensivo nº5 se desplaza al poste medio por el lado del balón y el defensor nº3 retrasa su defensa por su banda (lado contrario).
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket

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Por fin, y como me lo han pedido alguna vez de manera más o menos directa, allá van algunos puntos de mi CÓDIGO MENTAL DEL TIRADOR DE BALONCESTO. No necesariamente en este orden, aunque quizás el punto 1 sea la clave:

  1. Si estoy bien, TIRO! Si no estoy bien, TIRO hasta que esté bien!
  2. NUNCA me preocupo del último tiro, anotado o no. Solo me interesa el siguiente porque es el único sobre el que puedo influir.
  3. Siempre pienso “¡El siguiente VA DENTRO!”, aunque haya fallado todos los anteriores.
  4. Tengo mis rutinas y rituales. No hago nada porque si cuando entreno. TODOS son tiros de partido, desde posiciones de juego y a ritmo de partido.
  5. No pienso en meter 300 tiros. Pienso en meter UN TIRO perfecto de ejecución y ritmo 300 VECES.
  6. Desde la punta de los dedos hasta la zapatilla, mi tiro siempre es IGUAL.
  7. Cuando voy al pabellón a entrenar, NUNCA voy a tirar. !Voy a METER todos mis tiros! Cualquiera puede tirar 500 tiros.
  8. Siempre estoy LISTO para tirar. Hasta la última parte de mi cuerpo y mente está concentrada en tirar en cuanto tenga la mínima posibilidad.
  9. No pienso en echar a correr y seguir mi tiro porque sé que TODAS van dentro.
  10. Conozco todas mis fortalezas y debilidades. Sé dónde (posición en el campo) soy mejor, cuál es mi salida preferida, hacia qué lado, con o sin bote, mi mejor parada, mis fintas… Por lo tanto las POTENCIO en mi juego (mejores porcentajes) y no invento.
  11. Dejo pasar un buen tiro si ello me permite tener un GRAN tiro. Buenas decisiones.
  12. No se me pueden ir los tiros a la derecha o la izquierda. Largo o corto, puede.
  13. Debo conocer y estudiar a mis compañeros y sus bloqueos. Aprender a leer bien esos bloqueos y usarlos adecuadamente, es BÁSICO para poder tirar o no. Además muestra respeto por ese compañero que se juega su físico y una falta para que yo obtenga una ventaja.
  14. No meto porque sí. No es una cuestión de suerte. Solo sé mis horas en el campo con el balón y la canasta. Tiro hasta que con los ojos cerrados mis oídos me saben decir si entra o no (fácil), e incluso hacia dónde irá el rebote (no tan fácil).
  15. Miquel Nolis decía: “Si no metes al menos el 70% de tus tiros desde tus posiciones de juego, en el entrenamiento sin defensa, NO PUEDES tirar ese tiro en el partido.” Jamás lo olvidé.
  16. Nunca me voy del campo con una racha final negativa. Vivo de SENSACIONES.
  17. Si he fallado mis tiros en el partido, necesito recargar mi BATERÍA de confianza. Y el cargador son horas de tiro.

Sé que hay muchos más, así que os invito a que:

  • Aportéis los vuestros en comentarios.
  • Compartáis si creéis que pueden ayudar a alguien.
  • Preguntéis todo lo que queráis.

Óscar Yebra

Ex jugador durante 14 temporadas de equipos de la Liga ACB

Colaborador de Genera Equipo

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¿Quién no ha oído esta frase de un padre o una madre?.

La felicidad es un estado de ánimo, la alegría, el placer corporal y espiritual, sentirse bien en definitiva.

Los entrenadores deseamos ver a nuestras jugadoras felices, contentas mientras entrenan y aprenden, mientras juegan y compiten. Pero el término felicidad es difícil que sea constante, igual que no podríamos vivir en un constante enamoramiento, tampoco podemos vivir en una felicidad permanente. Siempre hay algo que nos recuerda que la realidad no es esa, aunque perseguimos evidentemente llenar nuestro mundo del máximo de esos momentos

Cuando entreno, cuando ejerzo la profesión de entrenar, me siento realizado, y eso me conlleva a momentos concretos de felicidad. Pero es obvio que para tener esos momentos, hay que sortear muchos obstáculos, y sacrificar otros espacios emocionales o físicos que también me ofrecen instantes extraordinarios.

Cuando una jugadora se encuentra “piedras” en el camino en el transcurso de su trayectoria como jugadora, es evidente que influyen muchos factores externos de cómo va a ser capaz de sortear este obstáculo.

Muchos padres en su afán de que la niña no sufra, y no experimente momentos de tristeza, se apresuran en apartar esa piedra, para que pueda seguir fluyendo en ese estado de ánimo, como queriendo alargar esos momentos de placer. Todos los que somos padres hemos apartado alguna piedra del camino, aún siendo consciente de que no les estamos haciendo un favor.  Pero eso también nos ahorra a nosotros sufrir cuando vemos a nuestra hija en un estado de tristeza o de preocupación. Ese es el verdadero motivo cuando apartamos las piedras. No podemos soportar ver a nuestros hijos sufrir…”y menos por el baloncesto” (otra gran frase).

Las jugadoras en todas sus facetas personales y en su  formación deportiva, han de saber buscar esas estrategias para sortear esas dificultades. A unas les cuesta mas que a otras, porque influyen situaciones personales, emocionales, familiares, etc.…

Los padres han de ser capaces de dejar que sus hijas encuentren la forma de superar esos momentos de dificultad,  de inseguridad, y que ellas vean como ante un obstáculo pueden seguir avanzando, aunque eso conlleve alguna caída, alguna herida que a veces es inevitable.

Que estén en un equipo de baloncesto,  les entrena para la vida, que tengan un entrenador que les ponga dificultades exigiendo la excelencia, buscando sus limites para superarlos, es positivo para su formación.

Que una jugadora llore ante una situación, que se enfade, que se preocupe, que se entristezca es saludable. Cada una expresa la frustración de una forma determinada. Nosotros hemos de estar a su lado para ayudarla en ese proceso formativo y tan complejo, y hacerle entender hay inviernos antes que primaveras.

Los que tenemos años detrás entrenando, tenemos la experiencia de encontrarnos con jugadoras que “han sufrido” en los entrenamientos, buscando esos limites personales, y cuando las veo al cabo de un tiempo, agradecen este transito tortuoso  a veces, pero con grandes momentos de satisfacción personal de superar individualmente y como equipo esas situaciones, que después les han ayudado a afrontar aspectos profesionales con mayor seguridad en si mismas.

No hay buenos entrenadores que sean amigos de las jugadoras. Hay buenos entrenadores cuando anticipan las dificultades y ya saben que reacciones van a tener las jugadoras, ante su propuesta formativa.

He querido, quiero y querré siempre a los jugadores y jugadoras que he entrenado, aún sabiendo que ellas me han odiado en algún momento en el parquet, en el vestuario o en el banquillo. Lo realmente importante es que la mayoría te reconozcan como alguien que les ayudo en el proceso formativo personal y profesional.

Joan González

Colaborador de Entrenandobasket

 

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En el baloncesto actual todos los equipos suelen presionar al base del equipo rival, algunos van algo mas allá y tratan de dificultar incluso la recepción del primer pase, esta presión o intención de controlar al base o al driblador principal de cada equipo viene motivada por múltiples y variadas razones, fundamentalmente para que no organice el juego de su equipo, que no vea el campo, que no piense, que gaste segundos en ataque, que se desgaste físicamente, que psicológicamente y mentalmente se vea mas agobiado y provoquemos que cometa mas errores de lo normal, etc.

Por tales motivos los jugadores que suelen subir el balón en ataque poseen una técnica individual muy depurada en la mayoría de los casos, manejan bien el balón con ambas manos, dominan los cambios de dirección y de ritmo con balón, aplican a todas sus acciones una fuerza y velocidad considerables, tienen buena visión de juego, etc.
Lejos quedan aquellos años en los que los bases apenas recibían presión sobre el balón desde que recepcionaban el balón, recibían el balón sin apenas defensa presionante y esta comenzaba a aparecer una vez pasado el medio campo (eso ya apenas si se ve).
¿COMO CONTROLAR AL BASE?
En el baloncesto moderno los defensores están muy dotados físicamente, tienen buenas piernas, realizan buenos desplazamientos defensivos, son rápidos en sus acciones y generalmente suelen ser agresivos, trabajan para provocar el error y no están a verlas venir, sino que se anticipan al movimiento del atacante y tratan de sacarlo de su forma de jugar, de su ritmo y de sus zonas mas habituales de juego (zonas de confort donde se sienten seguros y peligrosos).
A veces se comete un error en defensa porque se confunde agresividad con estar muy cerca del atacante, no basta con esto último yo puedo estar muy cercano a mi atacante y no hacerle ni cosquillas, hay que dar un paso adelante y ser agresivo e intenso.
¿Cómo podemos conseguir ser mas agresivos?
-Si lo deseo y quiero lo conseguiré, fe y confianza en nosotros mismos y en mis compañeros.
-Mas que robarle balones que es lo que casi siempre se  busca, es mas importante incomodarle con fintas defensivas de manera que tenga que estar constantemente atento al balón.
-Provocar que realice acciones de las que nos podamos beneficiar, por ejemplo reversos que hay momentos en los que pierde de vista el balón y nos podemos aprovechar. Es por así decirlo como si la defensa fuera la inductora del reverso.
-Luego está lo del acercamiento al atacante pero poquito a poco, centímetro a centímetro que tiene mucha mas efectividad que si aparecemos de golpe como un elefante en una cacharrerÍa y que en la mayoría de los casos nos pitarán fata personal.
Buscar que detengan el dribling suele ser sinónimo de éxito
Los grandes dribladores no suelen detener el dribling, porque saben que si lo hacen ya no pueden hacer otra cosa que pasar o tirar y que la defensa se les va a echar encima como cosacos.
Curiosamente cuando los dribladores se van mas acosados menos intentan dejar de botar, lógicamente no son tontos y saben que en esa situación se van a quedar en inferioridad ante la defensa. Por eso es bueno y de jugador inteligente en defensa darle a veces mas espacio y que se confíen y se relajen y por propia iniciativa agoten el bote, es el momento de echarnos encima para provocar el error pegarnos todo lo posible a él y que los demás compañeros defiendan anticipadamente las líneas de pase no dejando recibir y provocando el error del base.
No todos los directores de juego son iguales
Si pensamos que todos los grandes dribladores y directores de juego son iguales estamos perdidos, cada uno va a requerir de un  tratamiento diferente. Debemos conocer bien mediante el scouting cuales son sus fortalezas y sus debilidades y en base a ellas establecer nuestra estrategia defensiva. A veces la mejor defensa no es pegarse demasiado y ser demasiado agresivo sino flotar e incluso casi provocar que tire a media distancia (sabedores de que no es su recurso mas fuerte, algo que en algunas ocasiones entrenadores con fama de intensos defensivamente han puesto en práctica con sus equipos, por ejemplo Obradovic).
Es muy importante tener en cuenta la posible triple amenaza del director de juego y en función de ello actuar. ¿Penetra bien a canasta? ¿Es buen pasador? ¿Es buen tirador?
Si el atacante reúne las tres condiciones, ¡tierra tráganos!, pero no es lo mas usual, generalmente nos va a hacer sufrir bastante y posiblemente será muy difícil pararlo, en estos casos hacerle que suelte el balón  y que no le vuelva a llegar suele ser lo mas práctico, pero es que estos bichos generalmente no la sueltan y cuando la sueltan llevan el balón a donde mas daño nos hacen (Spanoulis, Diamantidis, Sergio Rodríguez, Teodosis, Nando di Colo, Llull). Recurrir a un buen entramado de ayudas y cambios defensivos, defensas mixtas, etc, puede ser que nos ayude.
Si es un buen tirador está claro que no le podemos flotar, pero tampoco debemos obsesionarnos con su defensa demasiado encima porque nos pueden sobrepasar con facilidad y provocar una situación de ventaja numérica, la típica en la que obligan a salir a los pívots y doblan balón fácil bajo aro.
No soy partidario tampoco de flotar a un base que sea buen pasador aunque no sea buen tirador,porque si le defendemos dándole demasiada distancia va a llevar el balón dentro o fuera de la zona a donde mas daño nos haga (asistencia segura), prefiero presionarle y crearle todas las dificultades posibles.
Quizás el único momento en el que me plantearía una defensa de flotación (aunque no es que me guste demasiado), sería en el caso de un base que sepamos que no es tirador y que cerrando la zona y los espacios no le dejamos penetrar (suele ser su mejor arma) y asistir (provocan ayuda y la dan), caso por ejemplo de Ricky Rubio (aunque  parece ser que últimamente está mejorando bastante el tiro de tres).
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket

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“El maestro no está preocupado por saber, sino por aprender”.

Esta semana celebro el décimo aniversario de mi despido como entrenador en Basquet Manresa. Y para mí celebrarlo es un ejercicio de inteligencia. Esos 8 meses en el cargo han sido de lo más intenso que me ha sucedido en la vida. Desde que me dan el equipo hasta que me lo quitan. Nunca podré agradecer lo suficiente la oportunidad que me dieron. Para aprender, para vivir una experiencia de la cual sentirte orgulloso toda la vida. Ahora lo empiezo a valorar. No te lo puedes ni imaginar, cuando empiezas a entrenar en tu colegio, a los 16 años. Es un sueño que muchos entrenadores han tenido y tendrán, y la inmensa mayoría no podrá nunca acceder a él.

Quería compartir con vosotros (mi forma de celebrarlo), un par de reflexiones profundas al respecto:

ANTES
El camino no es fácil, ni planificable. Está lleno de peajes que se te presentan en forma de decisiones que en ese momento no sabes si te van a llevar o no a ese sueño. Es un camino lleno de apuestas, de riesgos. De decisiones que debes sentir y no tanto calcular, aunque un poco sí. Es un camino de renuncias, de soltar cosas y de coger otras. Es un camino de resistencia a muchos que te dirán que te equivocas, que debes ir a lo seguro. Es un camino de no ser “normal” muchas veces, de no hacer lo fácil. Es un camino lleno de vergüenzas, a veces de sentirte raro, o diferente. Y ahora que lo veo en perspectiva, en esos momentos, es donde hay que gozar del privilegio de ser diferente, de tener un sueño tan potente que hace que seas capaz de no ser más de lo mismo, que sacrifiques aprobación de los demás, que te atrevas a desafiar tu destino.

DURANTE

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DESPUÉS
Quiero reflexionar también sobre los aprendizajes que están disponibles, si quieres mirarlos, después de fracasar. Yo hace años que vivo de esos aprendizajes, esos ocho meses me acompañan. Llenos de recuerdos, buenos y malos pero intensos todos ellos. Y ahí es donde quiero animar a todos los entrenadores y jugadores que experimentamos “minifracasos” (cosas que no salen como hemos visualizado, planificado, soñado). Esos momentos son grandes oportunidades para asumir que no hemos sido suficientemente buenos (TODAVÍA) para conseguirlo. Y eso nos abre la oportunidad REAL a aprender. Los que nos rodean intentarán que no “hagamos sangre”, que no nos preocupemos, o que culpemos a otros. No es buena idea. Aprender no se trata de prepararse, prepararse, prepararse, y cuando estás preparado, saltar al ruedo y tener éxito.Y si no hay éxito es por culpa de otros… Aprender va de atreverse a ser imperfecto, y a, desde la experiencia, crecer, transformar, cambiar, incorporar, quitar…. cosas, ideas, actitudes, métodos, estrategias… siempre fuera de la zona de confort. El mayor límite que tenemos es el miedo a no ser suficiente. Pues bien, no te preocupes, porque “no ser suficiente TODAVÍA”, es la mejor notícia: puedes seguir aprendiendo!

ATRÉVETE A SOÑAR
En busca de la felicidad, de Will Smith…. “nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni tan solo yo. La quente que te dirá que no puedes, es la que no se ha atrevido o no lo ha conseguido”. Yo te digo, pues, que si yo, un chaval bajito que dejó de jugar a básquet a los 21 años por “malo”, que no vengo de família rica, que nunca he sido enchufado en ningún sitio, etc… he conseguido entrenar en ACB, tú también puedes, si eso es lo que deseas. ¿Por qué no?

Xavi García

Entrenador Superior de Baloncesto

Especialista en Coaching Deportivo

Colaborador de Entrenandobasket

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No sirve de nada quedar campeones con un equipo de formación determinado si esto no demuestra la mejora individual y colectiva durante toda la temporada. En las categorías de formación (sobre todo infantil y cadete) los jugadores están en una edad de cambio físico y personal y este hecho lo hemos de tener en cuenta cuando se planifica la temporada. Es importante tener paciencia con el trabajo sin querer correr para un triunfo inmediato. Hemos de ser conscientes que hace falta estabilizar los fundamentos deportivos y, al mismo tiempo, los valores de equipo y trabajo y, para esto, es imprescindible un trabajo a largo plazo. Esto puede provocar dudas en el entorno y en los propios jugadores ya que el fruto no es tangible pero los entrenadores hemos de transmitir esta confianza en el método, el trabajo y en el propio equipo.

Nosotros somos partidarios del juego libre por conceptos sin sistemas ni aberturas de juego. No usamos aun ningún bloqueo ni directo ni indirecto ya que la complejidad y la riqueza del juego por espacios ya es suficiente para plantear la temporada. El contraataque, las finalizaciones en superioridad y las transiciones es nuestro recurso ofensivo más común. En defensa, procuramos reflejarnos en el modelo de nuestro primer equipo. Queremos una defensa individual agresiva a pesar que en muchas ocasiones es menos competitiva que otras, pero nos hace mejor a los jugadores ya que les proporciona más libertad de decisión. Es importante la colocación de todos los defensores en el campo para realizar ayudas y rotaciones llegando a todos los tiros, aguantando las divisiones y cerrando correctamente el rebote. En el aspecto defensivo sí que introducimos algunas estrategias basadas en el 2×1 que nos dan algún recurso que nos permita incrementar nuestro nivel competitivo.

Consideramos fundamental la mejora técnica de los jugadores pero esta ha de ser completa. Esto significa que el jugador además de ejecutar un gesto técnico determinado ha de aprender porqué, cuando y para que usa un determinado recurso. Es decir ha de saber usar el fundamento. Entendemos, por tanto, que todo aprendizaje ha de ser:

  • El jugador participa para mejorar su acción técnica y por entender el juego
  • El jugador aprender en base a experiencias anteriores. La dificultad ha de ser progresiva en base a aquello que el jugador ya sabe hacer.
  • El jugador ha de entender porque utiliza un fundamento determinado.

Vamos a ejemplificar el trabajo en tres conceptos: dos ofensivos y uno defensivo. En todos los conceptos, el ejercicio parte de un trabajo sencillo con pocas variables a un trabajo complejo donde se van añadiendo atacantes, defensores o tareas. Estas últimas pueden ir antes o después de la acción principal, o pueden ser aquellas que nosotros llamamos condicionadas. Estas tareas son aquellas donde el defensor ha de hacer una determinada acción y su atacante leer esta y ejecutar aquella acción que le produzca más ventaja. Como veremos, se producirá una situación lo más real posible pero limitando el número de variables que el jugador ha de escoger. La libertad total en un jugador de formación puede llegar a provocar el caos en el aprendizaje y, consideramos que es bueno para la formación, ir aumentando progresivamente la dificultad de lectura .

El primer concepto es “superar a un defensor en carrera que llega frontal”. El atacante al llegar al primer defensor puede efectuar una acción de finta del cuerpo, de finta de pies, de finta el balón o de cambio de mano. Vamos a suponer que el primer defensor está a la altura del cono y enfocaremos nuestro trabajo en la lectura del segundo plano. El primer ejercicio es 1×0 sencillo partiendo de medio campo. 1
Añadimos un defensor condicionado a pasar por detrás de uno de los conos colocados a dos laterales de la zona. Esta es una buena manera de forzar al atacante a leer el espacio en velocidad y de tomar decisiones correctas tomando el lado de salida que más ventaja genera. En caso de decisión incorrecta también el jugador puede corregir cuando este ha iniciado su división hacia el aro.

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En este mismo ejercicio se le puede añadir un pasador o bien también cambiar la orientación del ejercicio que hace más difícil la acción y menos rigidez en la formación del jugador ya que de esta manera enriquecemos las situaciones debe leer. 3 4
Finalmente podemos enlazar esta situación con un pase a un jugador exterior en caso de necesitarlo para crear otra situación de 1×1 o de 1+1×1, 1×1 con un pasador. 5

Supongamos que vamos a trabajar la “recepción de un jugador exterior en la posición de perímetro”. Podemos desglosar el concepto en la finta previa o el juego sin balón, en la parada o arrancada sobre recepción en función de la ventaja tomada sobre la defensa o en la acción posterior a la recepción buscando un tiro, una división hacia el aro o bien pudiendo conectar con un compañero.

La primera rueda propuesta seguro que es conocida por muchos entrenadores. Pero consideramos que es bueno para los jugadores no proponer solamente un ejercicio tras otro sino basar nuestro aprendizaje en el trabajo de un ejercicio al que vamos añadiendo variables i dificultad dentro de la misma sesión. Es importante:

  • Que el jugador con balón abra el ángulo de pase abriendo la mano cercana hacia la recepción
  • Que la pareja actue con timing (compenetración)
  • Que el jugador sin balón cambie el ritmo y no siempre de la misma manera (cambie los pies de la defensa, vaya directo a fuera, pare, mire balón y arranque…)
En este ejercicio los jugadores a recibir salen desde debajo de canasta y los pasadores están en posición central. 6
Empezamos a incrementar la dificultad al ejercicio. El paso importante de 1×0 a 1×1 es la introducción de la defensa condicionada. En este caso vamos a colocar una defensa encima de nuestro atacante. Este último ha de pasar rodeando el cono por delante o por detrás y igualmente la defensa ha de hacer la misma acción persiguiendo el atacante. Esta acción de es fácil lectura por parte del atacante. 7  8
Posteriormente, añadimos que el atacante no tiene la obligatoriedad de pasar por detrás del cono pero el defensor sí. Entonces lo que ha de hacer el atacante es aprovechar la ventaja que le da el defensor. En el caso del gráfico, si el defensor intenta ir a robar el balón por arriba, el atacante aprovecha la verticalidad hacia el aro. 9
Podemos también añadir reacciones posteriores al 1×0 del exterior. Este pasa el rebote al mismo pasador y va a recibir al lado contrario. Es importante añadir nuevas variables al ejercicio. Por ejemplo, podemos hacer que el pasador se pueda desplazar libremente por el perímetro (nunca despacio sino siempre con cambios de ritmo) y cuando este recibe el atacante ha de leer y buscar un espacio para recibir al exterior. Recordamos que el rebote no se baja para el posterior pase. Se puede enlazar también con situaciones de 2×0 como pasar y puerta atrás 10
También podemos hacer jugar un 1×1 a lado contrario con ventaja ofensiva 11

El tercer concepto es defensivo. Vamos a trabajar sobre una defensa de 2×1 delante los jugadores interiores de los rivales en caso que estos nos recibieran en poste bajo El concepto de defensa colectiva a trabajar es 2×1 al poste bajo. Nuestra idea es saltar al 2×1 des de la posiciones central cuando su jugador interior reciba el balón. El resto de jugadores ajustan sus posiciones para evitar ventajas en una posible rotación. Somos partidarios de que nuestros equipos jueguen este tipo de defensas donde no existe rigidez para tomar decisiones sinó que estas dependen en gran parte de la iniciativa de los jugadores. Y además, hacemos que los jugadores decidan y lean en función de la decisión de otros compañeros. Se trata, por tanto, de activar un proceso de acción y reacción constante de todo el equipo. Lógicamente, nunca en estas categorías marcaremos con rigidez las posiciones de ejecución de los ejercicios. Todos los jugadores hacen de todo.

La primera fase del ejercicio es con un atacante con balón en el exterior y otro en el interior. Colocamos el defensor que saltará al 2×1 en posición central como si estuviera defendiendo a un atacante representado por un cono. El defensor ha de estar en constante movimiento de pies (fintas cortas) para poder reaccionar rápidamente, ha de colocar correctamente la visión para poder leer todo el juego (a pesar de estar atacado por nadie) y ha de usar las manos en el 2×1. Un posible enlace de esta acción es cuando el interior devuelve el balón al exterior, la defensa rápidamente pasa al centro de la zona como si fuese a hacer la posterior rotación y luego cambia la situación del ejercicio transformándose en un 3×0 exterior, invirtiendo balón para dividir por el espacio.

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En la siguiente ampliación, añadimos un segundo pasador en posición central. La acción es la misma pero cuando el interior saca el balón a fuera se invierte el balón y el defensor que había saltado al 2×1 ha de recuperar para jugar 1×1. No hay pase directo a la posición central ya que se produce demasiada ventaja, 13
Añadimos ahora las rotaciones del lado contrario, añadiendo un segundo defensor. Ahora sí que el balón puede ir directo con skip pass a los dos atacantes produciéndose un 1×1 cuando se invierte el balón. El defensor que hace el 2×1 ha de dirigirse al lado contrario pudiendo ayudar en caso que el atacante con balón supere a su primera defensa. 14
Y los tres últimos pasos son añadir un atacante en el lado contrario y jugar 2×2 final, añadir un defensor al jugador interior y permitir los 1×1 de este jugador y finalizar el ejercicio con 3×3 y añadir un defensor al primer pasador y jugar 4×4 con la obligatoriedad que llegue un balón interior. 15

Para terminar, es importante que los entrenadores seamos conscientes que la mejora del jugador es una mejora integral y no solamente técnica sino también táctica de los fundamentos. Hay que enseñar al jugador a pensar.

Lluís Riera

Entrenador asistente del Divina Joventut

Director del portal basketanalisis.wordpress.com

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