Inicio Noticias “Somos 19: 1,2,3…”, por Maties Cerdà

“Somos 19: 1,2,3…”, por Maties Cerdà

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No es difícil adivinar que mi vida es de lo más normalita, si atendemos a las veces que cuento algo en esta plataforma, pero de vez en cuando, surge un episodio que te apetece compartir. Un poco por dejar impronta en algún sitio y poder acudir a él, de vez en cuando, para recordarlo y luego por contar aquello que hago con gente importante en mi vida, con el único objeto de hacerlo. Sí, tengo una fachada que se despinta fácilmente, aunque menos mal que no es muy a menudo.

Han sido tan solo dos días. No estamos hablando de demasiado tiempo. Pero han sido dos días de una intensidad brutal. Prácticamente 48 horas de convivencia total, viajando en avión, en tren, en bus, compartir manteles, baloncesto, vestuario, paseos y lo más importante: compartiendo personalidades.
Llegados al aeropuerto de Barcelona, toda la expedición del Club Bàsquet Colonya Pollença, dimos buena cuenta del bocadillo que traíamos de casa…(bueno, alguno se dejó el bocadillo y el zumo, hahahahah), pusimos unas pocas reglas y repartimos las habitaciones. A petición de los protagonistas, hubo algunos cambios. ¿Porqué no? debian estar cómodos y la confianza da comodidad.
Emprendimos camino en tren hasta Barna Sants. Una vez allí, antes de hacer el trasbordo para Terrassa, nos recibió Toni Cantón, nuestro anfitrión en tierras catalanas, guiándonos en nuestros desplazamientos y haciéndonos sentir seguros de los pasos a dar para ir de un lugar a otro. Con un poco de suerte, podré presentarlo a todos los padres en breve.
Llegados al hotel pasamos el cheking y fuimos a dejar el equipaje en las habitaciones. Comer y descansar antes de salir hacia el pabellón a jugar el primer partido. No hubo demasiado descanso, dejémoslo  ahí. Fuimos a tomar el bus camino al pabellón del equipo Can Parellada, club al que nos enfrentamos el equipo infantil y posteriormente el cadete a l’Sferic de Terrassa.
De vuelta al hotel, para cenar y salir a dar un paseo. La intención era entrar en el cine, pero el horario nos traicionó y no pudo ser. De nuevo al hotel para descansar. Ya en las habitaciones, el silencio fue pràcticament inmediato… o son buenos actores. Nada comentaré del pasillo exterior. En el desayuno 8.00, todos frescos a pesar de haber descansado apenas 8 horas y de nuevo al pabellón para el segundo partido de cada equipo, despedidas agradecimientos y cita de vuelta. Veremos si efectivamente se da y podemos acogerles en Pollença algún dia. Respecto a los partidos: Hemos competido a un nivel muy alto, hemos trabajado muy bien a pesar del cansancio y, algo que me ha llenado de orgullo: los jugadores han sido objeto de admiración por parte de los padres de los jugadores rivales, directivos y entrenadores de estos. Hacia el hotel a comer, chekout y equipajes en consigna unas horas mientras dábamos otro paseo. La idea: una macrotienda de deporte. Resultado: cerrado por festivo. Regreso al hotel, recuperar el equipaje y hacer el viaje al revés.
Un mensaje de despedida en los grupos de watsup: Emprendemos el retorno cuando la mar esta brava y movida, en el cielo, nada es de color azul, la oscuridad de una tempestad se acerca y amenaza con descargar rábia, aunque no podrá tapar estos dos días, Hay cosas que se quedan aqui para siempre, pero los que volvemos volvemos enriquecidos. gran grupo de jugadores, que envidia para todos, que personitas son y qué hombres que serán: Enormes, fantásticos… Irrepetibles
Lo que tuvo que quedarse en Terrassa, se quedó y lo que nos trajimos cada uno de los miembros de la expedición, lo gestionaremos en casa, individualmente y lo saborearemos despacio, pasando por encima de cada segundo, momento de charla o chiste, una y otra vez sin otro objetivo que recordar los momentos que a cada uno le ha hecho sentir bien. Es igual lo expresivo que pueda ser uno u otro. Todos los han tenido.
16 jugadores de baloncesto dos entrenadores y una delegada, a vivir una experiencia que no iba a ser ni mejor ni peor que cualquier otra que, como individuos, hayamos podido vivir, sino diferente. Un par de partidos amistosos como excusa y dar un paso adelante, pasando de conocer al jugador y al entrenador como tal, a hacerlo como persona. He tenido la suerte de poder hacer este tipo de viajes en muchas ocasiones, pero puedo asegurar que en ninguna de ellas, he sentido la satisfacción y el divertimento que he sentido en esta. Las sorpresas en cuanto a las expectativas que generaban algunos de los chicos, se iban sucediendo a intervalos cortísimos. Temas de conversación, gustos musicales y culinarios, inquietudes, modos de vestir, hoobies… Bueno, aquí son bastante planos… Todos han pasado por “pisos picados”, en definitiva: el contenido, de ese continente que veo cada dia en los entrenamientos, que no ha dejado de sorprenderme, en la mayoría de los casos, pero que me ha hecho sentir afortunado. No muchos entrenadores pueden decir que trabajan con un grupo de personas que apuntan a grandes hombres en un futuro a medio plazo. Yo sí.
A los padres en general darles la enhorabuena por lo que tienen en casa, se lo dice una persona muy exigente. Al club, que tienen en estas dos generaciones un buen material humano, al margen de su valia como jugadores. Respecto al individuo, me lo quedo para mi… Algún día puede que se lo haga saber. De momento que sigan así, que no está nada mal.
Gracias por todo equipo!!! sois fantásticos.
Gracies per tot equip!!! sou fantastics.
Maties Cerdá
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog lapisarradenmaties