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“Planificación anual (a nivel macro) para minibasket de 1ER Y 2º año”, por Gabo Loaiza

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Debido al agrado que causó mi anterior artículo sobre Minibasket y la construcción de jugadores inteligentes. Os dejo íntegramente el apartado de mi trabajo final de Máster sobre la Planificación Anual para Minibasket de Primer y Segundo año. Por si os interesa y sirve.

En este apartado trataremos de organizar qué contenidos específicos por edad trataremos de desarrollar, ya sea a nivel técnico-táctico, psicológico-emocional, perceptivo-motriz, social o condicional-coordinativo. A cada elemento que compone cada una de las dimensiones (y a cada dimensión) se le otorgará una importancia, a pesar de defender un trabajo donde las diferentes dimensiones se manifiestan conjuntamente.

El “alma” de este programa de entrenamiento es la formación de un jugador inteligente desde la perspectiva de la neurociencia y habilidades coordinativas, lo que nos obligará a la relación de trabajos contextualizados, variados y con elementos distractores que permitan la focalización de la atención. Conseguir el foco atencional, será indispensable para que el entrenamiento cobre sentido y será síntoma de que el proceso de enseñanza-aprendizaje está respetando las pautas de entrenamiento ya mencionadas.

Para la categoría o dimensión técnico-táctica, seguiremos los principios rectores del modelo de entrenamiento de la Periodización Táctica de Vítor Frade que agrupa los conceptos del juego en Principios (táctica colectiva y estrategia), subprincipios (táctica individual) y los sub-subprincipios (técnica individual) de modo que todos estos elementos estarán determinados por el modelo de juego que se quiera implantar en cada una de las categorías y que ha sido definido con anterioridad.

Minibasket de primer año

Dimensión táctico-técnica

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Los principios del juego son las ideas rectoras que se trabajarán en los ejercicios. Estos principios en categoría de primer año, son muy generales. Se trabajarán en las condiciones más similares a la competición que nos pueda permitir el entrenamiento. En esta categoría, rehusamos la utilización del 5×5 en el entrenamiento porque a pesar de que el grado de oposición-colaboración sería el óptimo, no sería así el desarrollo de los sub-principios y sub-subprincipios que componen esta idea de juego.

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En los sub-principios del juego, conceptos de táctica individual a desarrollar en los jugadores. Ofensivamente, tenemos como objetivos primordiales la necesidad de que el jugador adquiera el hábito de ocupar todo el espacio disponible, buscar la verticalidad y que sea una amenaza constante para la defensa. En el aspecto defensivo, nos centraremos en esta primera etapa en la defensa a jugador con balón a todo campo, así como adquirir el hábito en los defensores de jugador sin balón de estar en máxima actividad. Con un carácter más secundario, trabajaremos el balance defensivo, siendo conocedores que la realidad del niño hace que vayan al rebote de ataque (a poseer el móvil) sin responsabilidades en quién protege el aro.

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En cuanto a los sub-subprincipios del juego (técnica individual) estará supeditada, también, al modelo de juego que se cree idóneo en estas edades. Un elemento fundamental es el pase sobre bote, ya que es el más real y adecuado para lanzar ataques rápidos. Si bien es cierto, que, al hablar de fundamentos, todos ellos tendrán una gran relevancia. Lo significativo no es qué técnicos queremos llevar a cabo, sino, cómo lo realizaremos. Su práctica será de acuerdo a un modelo comprensivo, donde tras la presentación de un “reto” se manifestarán diferentes recursos técnicos, de modo que, en primer lugar, el jugador adquiera unos patrones propios para sobreponerse a determinadas situaciones modificadas o extraídas del juego real. Cierta controversia aparece en el trabajo del fundamento del tiro. Sin embargo, la introducción de elementos como una defensa pasiva que obligue si a penetrar o a tirar, la elección de un cono y atacar cono contrario,…Al final, son elementos que obligan a tener un foco atencional sobre el entrenamiento, pero no disminuirán el trabajo técnico de la sesión. Además, por medio de la utilización de contextos/juegos modificados se adquieren patrones técnicos de forma significativa, pues el jugador asocia la práctica y la resolución de problemas al propio juego y a sí mismo.

Un ejemplo de tarea técnico-táctica en este nivel, podría ser la realización de un 1×1 a todo campo, pero con diferentes obstáculos repartidos. Esto obligará a que el jugador no bote mirando a balón, que tenga visión periférica evitando chocarse con los compañeros, que tenga sentimiento de protagonismo y éxito en las etapas iniciales porque tiene todo el espacio disponible para atacar,…

 

Dimensión psicológico emocional

La dimensión psicológica-emocional, tiene un enorme valor en los deportes colectivos. Las interacciones que se producen en el juego, provocan que la fatiga más importante en este tipo de deportes sea la mental, ya que siempre se están tomando decisiones. Al jugador hay que entrenarle en este estrés mental. Para ello, podemos incrementar o disminuir el número de relaciones colaboración-oposición que se establezcan, espacio y tiempo disponible, incorporación de tareas alternativas de forma simultánea, ejercicios con predominancia de la toma de decisiones, etc.

La propuesta que hago para esta primera etapa del minibasket se resume en los siguientes pilares:

  • Crear incertidumbre en las tareas: a partir de situaciones de 1×1, 1×0 + 1, etc. Esto generará estrés por no saber quién es tu oponente y tenemos que estar preparados para reaccionar, pero tampoco creará un estrés excesivo ya que las relaciones son solo de oposición y en 1×1 lo que limita mucho las posibilidades decisionales
  • Utilización de todo el espacio: enseñar al jugador cuáles son las diferentes zonas del campo, pero antes, que éste se familiarice con él y empiece a utilizarlo.
  • Tareas con predominancia al trabajo ofensivo: por la realidad del niño, su objetivo es encestar y es la forma más significativa y objetiva que él tiene para medir si su ejecución es correcta o no. Un primer paso para educar al jugador en darse su propio feedback es plantear situaciones donde él, de forma relativamente fácil, sepa si se ha equivocado o no.
  • Uso del balón de forma constante (tanto en ataque como en defensa): esto hará que el jugador se familiarice rápidamente con el balón y pierde el foco atencional sobre éste, de manera que iniciará una etapa más rápida de automatización del gesto en diferentes contextos
  • El feedback del entrenador en modo afirmativo: en la etapa inicial hay que hacer que el niño tenga ganas de venir al entrenamiento, para ello, el feedback dentro de los posible tendrá que ser afirmativo. Podríamos empezar a educar en la teoría del Sándwich.
  • Sorprender: que el jugador no sepa qué va a pasar de antemano. Esto hará que tenga expectativas positivas para encarar cada sesión

Dimensión perceptivo-motriz

Para adaptar al jugador a los deportes de equipo (perceptivo-decisionales) plantearemos la utilización de juegos modificados y dificultados, que respeten la lógica interna de los juegos o deportes colectivos y que conduzcan desde la globalidad, a los aspectos específicos del baloncesto.

Para ello plantearemos las siguientes ideas para organizar las tareas:

  • Entorno estable: pero con variedad de estímulos a los que atender (tanto del propio juego, como del entorno)
  • Buscar la correcta toma de decisiones: las decisiones serán simples y observables/mensurables por el jugador de modo que éste rápidamente sepa si se ha equivocado o no.
  • Tomar pocas decisiones: situaciones de 1×1 o con componentes externos al juego (por ejemplo, si sale el color rojo tiro a canasta, si sale color azul, entrada,…)
  • Se buscará adaptar la técnica a situaciones del juego simples (1×1) para aprendizajes significativos

Dimensión condicional-coordinativa

Las ideas que regirán la organización de tareas desde esta perspectiva serán las siguientes:

  • Afianzamiento de las habilidades motrices básicas
  • Trabajo en multiárea: trabajar 2 áreas aparentemente inconexas. Por ejemplo, hacer cálculos matemáticos y hacer diferentes cambios de mano (técnica + trabajo cognitivo)
  • Potenciar niveles de bilateralidad y ambidestrismo
  • Coordinación óculo-espacial, óculo-manual y óculo-pédica: desde una perspectiva global que no tiene por qué guardar similitud con el gesto real en baloncesto. Buscamos dar al jugador el mayor bagaje motriz posible, por medio del entrenamiento
  • Control de los espacios (no específicos del baloncesto): juegos paradójicos
  • Control y conocimiento postural y corporal en situaciones estables, básicas y conocidas con elementos externos perturbadores o el propio cuerpo.

Valores

  • Establecer una escala de valores y prioridades. Asegurarnos que los niños la entienden.
  • No caer en contradicciones tan rápido
  • Corregir y señalar los malos comportamientos y valorar aquellos ideales
  • Plantear diferentes competiciones en el entrenamiento que no sólo tengan que ver con el “he conseguido un punto” o no he conseguido un punto.
  • Recreación y ocio: el entrenamiento no debe ser una batalla constante, debe ser un medio de distensión para el niño. Sergio “Cachito” Vigil define el entrenamiento en estas edades como “una fiesta del aprendizaje dentro del contexto de un caos organizado”

Minibasket de segundo año

Dimensión táctico-técnica

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Los principios del juego, son principios de etapa (minibasket), por lo que no hay diferencias entre categoría de primer año y de segundo. Las diferencias y el incremento de trabajo vendrán determinados a nivel más específico (táctica individual) que son las herramientas que les damos a los jugadores para que éstos solucionen los problemas del juego, en base a los principios rectores (dinamismo ofensivo y defensivo).

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En el caso de los sub-principios (táctica individual) a los trabajados en la anterior etapa, añadiremos:

  • En el contraataque superioridades de hasta 3×2 y el reconocer ventajas específicas para aprovecharlas en el menor tiempo posible
  • En el llegar jugando, incluimos los conceptos de ofrecer 2 primer líneas de pase que garanticen la distribución eficaz del espacio y los conceptos de fijar y dividir
  • En cuanto a la defensa individual, se añade el trabajo de los triángulos defensivos (formado por el defensor, balón y atacante), así como el concepto de jugar con las líneas (orientar al atacante, donde nosotros queremos)
  • En el balance defensivo, se empezarán a delimitar responsabilidad en función de la distribución en el campo en el momento de la pérdida del balón

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En el caso de los sub-subprincipios del juego (técnica individual) no se modifican demasiado con respecto a primer año, ya que los elementos técnicos están supeditados a la táctica. Como la complejidad por el número de elementos a recordar, momentos de juego, etc. Es mayor, el jugador deberá adquirir un mayor bagaje de repertorio técnico, sin embargo, en el entrenamiento se plantear múltiples situaciones que obligarán al jugador a buscar la solución motriz más eficaz y eficiente para él.

Un concepto que sí incorporo, es el de la línea de pase abierta, uso del cuerpo y orientación. Tres aspectos claves, para la construcción defensiva. En este caso, adquirir hábitos como cuerpo erguido en lugar de semiflexionado, línea de pase abierta o cerrada, o no orientar al jugador con balón, dificultaría el desarrollo completo del jugador pues tendría manías difíciles de “quitar” en etapas posteriores.

El trabajo de técnica individual estará contextualizado en función de los sub-principios que desarrollemos y el nivel del jugador. Según este último, utilizaremos un trabajo modificado orientado a la técnica y táctica individual en condiciones facilitadas, de igualdad o dificultadas. Esto permitirá plantear una mismas tareas con diferentes vías en función del nivel de cada jugador y no tratando el entrenamiento de mejora del jugador en deportes de equipo como algo homogéneo, sino específico e individualizado (de acuerdo a los medios de los que se dispongan).

Dimensión psicológica emocional

Dentro de esta dimensión, seguiremos la vía marcada por el primer año de la categoría. En éste, la incertidumbre, variabilidad, la sorpresa, etc. Eran los elementos comunes y reguladores de cada entrenamiento. El grado de oposición o el espacio sí serán los elementos que modifiquemos para dotar de un mayor desgaste mental entrenamiento. En este caso, la oposición podrá ser de incluso 2 oponentes (condiciones de igualdad o superioridad), los espacios se reducirán de manera que el tiempo para percibir y decidir también lo hará, de modo que se tomarán un mayor número de decisiones en un menor tiempo.

Otro cambio será la predominancia del trabajo ofensivo por encima del trabajo defensivo. A pesar, de que el trabajo ofensivo seguirá teniendo un gran peso empezaremos a dar importancia al trabajo y corrección de elementos defensivos. Esta metodología de entrenamiento, busca que todos los elementos converjan simultáneamente, de modo que trabajar específicamente la defensa sólo quiere decir que los objetivos o la orientación del feedback va en esa dirección…Ya que el trabajo defensivo, también lleva asociado de forma inherente trabajo de ataque. Por esto, será muy importante delimitar objetivos y contenidos y que los jugadores sepan qué deben valorar.

Dimensión perceptivo-motriz

En este segundo año, seguiremos buscando la adaptación y familiarización del niño con la toma de decisiones constantes. Se incrementará progresivamente el número y dificultad de decisiones, así como los elementos a recordar (grado de complejidad de las tareas). Se plantean las siguientes ideas para guiar la construcción de tareas desde la perspectiva perceptivo-motriz:

  • Entorno estable: pero con variedad de estímulos a los que atender y de forma constante (tanto del propio juego, como del entorno)
  • Buscar la correcta toma de decisiones y modificar patrones motores: las decisiones serán fácilmente “corregibles” por el jugador, sin embargo, se empezará a tomar conciencia de la ejecución. Feedback interrogativo
  • Incrementar el número de decisiones, pero sin riesgo decisional: crear incertidumbre de forma constante, desde situaciones de 1×1 sin saber quién nos va a defender, hasta una progresión al 2×2
  • Se plantearán situaciones problema más complejas (hasta 2×2, incluyendo situaciones dificultadas): enseñanza por resolución de problemas y descubrimiento guiado

Dimensión condicional-coordinativa

  • Afianzamiento de las habilidades motrices básicas
  • Trabajo en multiárea: trabajar 2 áreas aparentemente inconexas. Por ejemplo, hacer cálculos matemáticos y hacer diferentes cambios de mano (técnica + trabajo cognitivo)
  • Potenciar niveles de bilateralidad y ambidestrismo
  • Coordinación óculo-espacial, óculo-manual y óculo-pédica: desde una perspectiva global que no tiene por qué guardar similitud con el gesto real en baloncesto. Buscamos dar al jugador el mayor bagaje motriz posible, por medio del entrenamiento
  • Control de los espacios (no específicos del baloncesto): juegos paradójicos
  • Control y conocimiento postural y corporal en situaciones estables, básicas y conocidas con elementos externos perturbadores o el propio cuerpo.

Los elementos mencionados en la etapa anterior, tendrán continuidad en el 2º año. La adquisición y perfeccionamiento de habilidades motrices básicas, la familiarización con el trabajo en multiáreas o el control postural obligará a variar el contenido en cuanto a dificultad, objetivos y complejidad se refiere, para evitar el estancamiento y la monotonía en el entrenamiento:

  • Desarrollo de habilidades motrices genéricas: familiarización con otros deportes. El niño ha perdido la calle, necesita que el entrenamiento satisfaga las necesidades de la sociedad actual.
  • Trabajo en multiárea: si en el primer año para facilitar la familiarización se trabajan áreas que no se solapasen, en este nuevo escenario sí es interesante trabajar 2 o incluso 3 áreas de modo que algunas se solapen simultáneamente (que tengan dos contenidos técnicos diferentes, por ejemplo). Esto servirá de progresión y mantendrá el foco atencional en las tareas, asegurando un aprendizaje significativo.

Valores

A todo el contenido de carácter social y comportamental, debemos añadir para completar la formación integral en esta etapa los siguientes aspectos:

  • Aprender a competir: lo importante no es ganar, sino competir bien. Somos seres sociales, en la vida no todo vale para llegar. En el deporte, por supuesto, tampoco.
  • Adquisición de valores que se consideran inherentes al baloncesto:solidaridad, compañerismo, compromiso, humildad, tolerancia, respeto, …
  • Que la frase que decimos los entrenador “lo importante son los estudios” no sea solo un eslogan para complacer a nuestras conciencias. Por ello, en esta etapa (y dentro de los márgenes de los que disponemos) sería fundamental el desarrollo de técnicas de cooperación entre compañeros/amigos del equipo, donde unos se ayudasen a otros en temas académicas, de modo que se creasen nuevos y necesarios vínculos más allá de la cancha, así como valores como la generosidad, el dar sin mirar a quién,…

Gabo Loaiza Pérez (@gaboloaizaperez)

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

Entrenador Superior de Baloncesto