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“La importancia de corregir los errores al jugador de baloncesto”, por Eduardo Burgos

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Me gusta mucho ver como entrenan otros compañeros a sus equipos, ahora que estoy jubilado y no entreno cuando puedo observo algunos entrenamientos y me fijo con detenimiento como se trabaja en ellos. Aprendo mucho de todos y aprecio que el trabajo con las categorías base o de formación cada vez es mucho mejor.
No obstante y sin ánimo de sentar cátedra ni mucho menos, ¡Dios me libre!observo que en líneas generales se dedica poco tiempo a la corrección de los errores o en otros caso no se enfoca este aspecto de la forma mas conveniente posible.
Y sobre este aspecto es en el que quiero incidir, porque desde mi punto de vista el jugador no aprende por arte de magia y aunque en la actualidad se defiende mucho hacer ejercicios globales e integrados y se espera que el jugador descubra por si mismo las dificultades, que sea capaz por si mismo de encontrar soluciones y consiga mejorar en su toma de decisiones, si no es capaz de realizar correctamente los fundamentos básicos individuales (técnica individual) y a ello le unimos la aplicación de la técnica individual al juego (táctica individual), será difícil que el jugador por si mismo y sin la ayuda del entrenador deje de cometer errores.
No quiero establecer ninguna comparación entre los entrenadores mas veteranos y los mas actuales, pero si aprecio que en las generaciones anteriores de entrenadores se trabajaba con mas meticulosidad este aspecto de corrección de errores, que para mi es fundamental.
Partimos de la base de que en general los jugadores suelen estar muy abiertos a las correcciones de los entrenadores (muy especialmente cuando se trata de categorías base) y todos persiguen mejorar en su juego a nivel individual y que ello se refleje en el trabajo del equipo.
CORREGIR, ¿QUÉ, COMO y CUANDO?
Corregir adecuadamente requiere una gran psicología, debemos hacer ver al jugador que puede y debe mejorar, pero al mismo tiempo tenemos que conseguir que el jugador capte que tenemos confianza en él.
Debemos considerar que cada jugador tiene una personalidad y no todos aceptan de la misma manera las correcciones, además el estado de ánimo que ese día tengan también puede influir en la respuesta que el jugador pueda dar ya que las situaciones personales, familiares o laborales pueden ser muy diferentes de unos a otros y les pueden afectar.
1) QUÉ
Como entrenadores debemos tener claro qué es lo que queremos corregir en cada momento, sabiendo cuales son nuestros objetivos de mejora y los pasos que debemos seguir con los jugadores para su mejor progresión y rendimiento. No adelantar pasos, primero uno y luego otro.
No caer en el error de creer que el jugador ya sabe lo que nosotros comprendemos. A veces no explicar algo sencillo pensando que lo entienden suele ser perjudicial, al jugador le cuesta aceptar delante de sus compañeros que no comprende algo.
Corregir todo aquello que creamos necesario, pero al mismo tiempo ser positivo y animar a los jugadores tras las correcciones, que sientan que mejoran y lo mas importante que nosotros lo valoramos y nos damos cuenta de ello.
2) COMO
El método ideal para corregir es dar una paliza con caricias.
Explicaciones claras y sencillas. No se trata de dar un CLINIC cada vez que corregimos.
El tono con el que hablemos a los jugadores es muy importante, la forma de hablar debe ser estudiada (alta pero sin voces,  clara, breve, concisa).
Aprender de los errores, el primer error suele ser del jugador, los que vienen detrás pueden ser evitados por el entrenador.
A veces una simple orden o corrección basta. Ej: ¡Oye, no mires el balón! 
Una estrategia que da resultados es dar instrucciones a todos en general para corregir a uno en particular, especialmente para no señalar siempre a los mismos.
En ocasiones el sarcasmo surte efectoEj: ¡Vale tío, 1 contra 5!
Corregir bien, una y no diez cosas a la vez, saber conexionar y relacionar las cosas.
Máxima importancia a la corrección del error pero desde la positividad y no de la negatividad, ¡no hagas esto! ¡eso está mal! ¡tu no tires! y expresiones parecidas, deben desaparecer del diccionario del entrenador. ¡PROHIBIDO PROHIBIR, CORREGIR NO ES PROHIBIR!
3) CUANDO
Saber como interrumpir para corregir sin que el entrenamiento pierda calidad (sobre la marcha, a un determinado jugador, a todo el equipo, etc)
Si tenemos que corregir algo, hacerlo sin que se pierda el ritmo del entrenamiento.
Si la corrección es general o colectiva no importa parar el entrenamiento (hacerlo lo menos posible, porque los jugadores se enfrían y cuando reanudamos el entreno ya no es lo mismo)
Si la corrección es individual podemos hacer un aparte con el jugador y decirle lo que queremos. También podemos esperar a que acabe el ejercicio y luego hacerlo.

Eduardo Burgos

Entrenador Superior de Baloncesto

Director del Blog de baloncesto Viveelbasket