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Con nuestros equipos es importante realizar ejercicios, donde podamos trabajar situaciones tácticas que luego nos servirán en el 5×5. Al realizar este trabajo, nuestros jugadores deben saber porque lo realizan y lo que buscamos con ellos.

Con este ejercicio intentamos trabajar la inversión de balón desde poste alto en 3×0 y diferentes finalizaciones.

1) Jugador nº 1 realiza un movimiento en L para recibir en el poste alto (muy importante el trabajo de parada y pivote) e invertir el balón hasta jugador nº 3.

rueda-de-tiro1

2) Con balón en el jugador nº 3, jugador nº 1 realiza un corte para recibir y tirar.

rueda-de-tiro2

3) Jugador nº 2 realiza una puerta atrás para recibir del jugador nº 4.
La rotación será de 1 a 2, de 2 a 3 y de 3 a 1.

rueda-de-tiro3

Variantes:

- Realizarlo por el lado contrario.
- Diferentes finalizaciones.
- Realizarlo con defensa.

Carlos Mosquera Rodríguez

Twitter: @c_mosquera1980

http://pasepicado.blogspot.com.es/

Twitter: @pasepicado

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Tipos de defensas de zonas

1) Activas…Los defensores se mueven todos a la vez con cada pase y están muy encima de los hombres de arriba defendiéndoles con tensión y agresividad.
2) Pasivas…Las defensas ayudan al rebote y conceden los tiros de fuera (pueden ser útiles ante partidos de muchos nervios y ante jugadores inexpertos). “Defensa que por desgracia se utiliza con demasiada frecuencia por equipos de formación, intentando exclusivamente poder ganar el partido y no formar”.
En función de la disposición y colocación de los defensores
1) Pares…Tienen un número par de hombres arriba. Ejemplos: 2-1-2, 2-3, 2-2-1, etc.
2) Impares…Tienen un número impar de hombres arriba. Ejemplos: 1-2-2, 13-1, 3-2, etc.
Ventajas de las defensas de zonas
-Los reboteadores suelen estar siempre están en posición
-Excelentes para sacar rápidos los contraataques.
-Se cometen por regla general menos faltas personales.
-Ayudan a camuflar y paliar la presencia de defensores flojos en individual.
-Obligan a tirar mas alejado.
-Se puede arropar mejor con ellas a nuestro jugador “estrella”.
-Eficaces en campos que sean mas estrechos.
-Es un buen sistema para frenar a equipos con un sólo pívot.
-Pueden servir para parar mejor a la estrella contraria.
-Son fáciles de enseñar y aprender.
Inconvenientes de las defensas de zonas
-Son débiles ante un equipo con buenos pasadores y tiradores a media distancia.
-Con ellas hay falta de responsabilidad individual.
-Inútil cuando se va perdiendo y estamos en los últimos minutos.
-Dejan demasiado tiempo de preparación a los tiradores rivales.
-En campos anchos resulta difícil poder cubrir todas las zonas.
-Dejan indefensas muchas zonas de tiro: bandas, tiros libres, espacios bajo aro, etc.
-Debilitan la creación y desarrollo de los fundamentos defensivos individuales.
Puntos o zonas débiles de las defensas de zonas
Diagrama nº1 (Zona 1-2-2) y diagrama nº2 (Zona 2-3)
Diagrama nº3 (Zona 2-1-2) y diagrama nº4 (Zona 1-3-1)
Diagrama nº5 (Zona 3-2) y diagrama nº6 (Zona 2-2-1)
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket

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La empresa que dirige Jordi Sampietro, Belgradobasketball, organizará su próximo Campus en la ciudad de Matadepera (Barcelona).

El evento tendrá lugar entre los días 8 y 11 de diciembre, en el cuál todos los jugadores y entrenadores asistentes tendrán la oportunidad de disfrutar de los entrenamientos basados en la metodología balcánica, que destaca por ser la más prestigiosa de Europa.

Después de un verano repleto de actividades, el técnico catalán vuelve al trabajo con otro Campus en nuestro país. Toda la información está disponible a través del siguiente enlace: http://www.belgradobasketball.com/index.php/espana/

A continuación, os facilitamos el vídeo de presentación:

https://www.youtube.com/watch?v=CkV9EbFTW8E

 

 

 

 

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“En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones.” (Woody Allen).. O sea “en mi equipo mando yo, pero los jugadores toman las decisiones”.

El liderazgo de equipos implica, entre otras muchas cosas, tomar decisiones. Las decisiones, en el mejor de los casos nacen de un conjunto de ideas, más conocido como “filosofía”.

Todos andamos buscando cual es la mejor filosofía. Lo hacemos de diferentes maneras, bebiendo de fuentes diversas. Unos buscan aprender las filosofías de otros y copiarlas, otros quieren coger lo mejor de cada una de las filosofías que le interesan para crear la propia. Todo es legítimo, y representa un emergente a una situación personal de cada momento de la vida.

Lo que pretendo aportar en este post es una simple idea. La filosofía que uno tiene, guarda dentro de sí tres características comunes, como mínimo:

1.- Es dinámica. O sea, va a ir cambiando en función de las influencias externas, de la experiencia y de las formaciones que uno va acumulando durante el tiempo. Por lo tanto la búsqueda no es algo finito a lo que llegar, sino una vez más, es un camino, La filosofía es un camino.

2.- Es imperfecta. Toda filosofía es un conjunto de decisiones que tienen unas consecuencias. Por ejemplo, si apuestas por el control sacrificas la creatividad. Si apuestas por la libertad tendrás que invertir tiempo para desarrollar la responsabilidad de los jugadores para ejercerla dentro del respeto al equipo. Si apuestas por un juego de conceptos a los jugadores les faltará disciplina, timing e idea de orientación del juego. Si apuestas por sistemas cerrados, el jugador tendrá dificultad para jugar cuando se rompen, y así un infinito etcétera. La humildad del liderazgo es entender eso, y darle espacio, atención y flexibilidad para ajustar lo necesario, y compensar esos precios que pagas.

3.- Es un acto de fe y necesita del equipo para ponerse en práctica. La gestión de las relaciones, la intuición, la coherencia, la adaptación, e infinidad de variables pone a prueba a diario el conjunto de ideas. Y, como dice Woody Allen, necesitamos conectar con la idea de que al final los jugadores son los que tomarán las decisiones en el juego. Y si no toman las que hemos imaginado, con paciencia, les tendremos que ayudar a que las vayan tomando. Sin confiar en el jugador (asumir que la implantación de la filosofía es un proceso y no un interruptor), no hay éxito.

Por lo tanto, pienso que es bueno a la hora de definir la filosofía ideal, definir también los hándicaps que tendremos que cubrir. Lo que pasa es que esto muchas veces a priori no lo sabemos ver, ya que la definimos buscando la certeza o verdad definitiva, y seguramente se trate de, una vez definida y aplicada, tener siempre la perspectiva de mirar por donde está fallando. Y no es que los jugadores no la entiendan o no la quieran hacer, es que toda filosofía, tiene un defecto de forma, por más que pretendamos que sea perfecta. Asumir la imperfección de nuestra creación la hace “perfectamente imperfecta”.

Y por último, una cosa que siempre viene bien. Actuar y comunicar desde la convicción de que este conjunto de ideas representa mi visión a día de hoy, y que no gastaré mi energía pretendiendo que es la mejor. Es la mejor, para mí, hoy!

“Una gran filosofía no es la que instala la verdad definitiva, es la que produce una inquietud.” (Charles Péguy)

Xavi García

Entrenador Superior de Baloncesto

Especialista en Coaching Deportivo

Colaborador de Entrenandobasket

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En muchas ocasiones, demasiadas; los entrenadores perdemos de vista el trabajo que tenemos de realzar, nos obsesionamos con los objetivos de resultado y, nos olvidamos del otro gran y primordial objetivo: el de la realización.

Creo que debemos trabajar sobre el objetivo de la realización, que es el que podemos controlar. No hay resultado de marcador sin un buen trabajo incidiendo en el desarrollo del jugad@r, ya sea de mejora técnica, táctica, física, emocional y conductual.

Nosotros debemos incidir en el progreso de los aspectos citados anteriormente; es lo más complejo, pero esa complejidad nos tiene de llevar a la observación continua, de las actitudes y aptitudes de nuestros jugador@s.

El resultado es una consecuencia del cómo desarrollamos nuestro trabajo, todos queremos ganar, pero ¿cómo ganamos?

Trabajar en la evolución del jugad@r nos ayudará a ser mejores entrenadores, que es realmente lo que podemos controlar.

I’M AFRAID TO JUMP: JUMP !!!

Francesc Canals

Entrenador Superior de Baloncesto

Director de la Empresa I am Winners

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Nº1. Dos filas de atacantes sin balón que juegan para ir a tocar su cono, un defensor con balón que juega con bote para rodear el cono y pasar el balón a uno de los dos atacantes y jugar 1c2.

pag-103

Nº2. Misma idea que ejercicio nº165 con la variante que hay dos atacantes y dos defensores. Jugamos dos 1c1, uno con balón y el otro sin balón.

variante-103

Toni Becerra

Director del portal www.ejerciciosbaloncesto.com

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“Muchos entrenadores examinan sus carreras enteras y no han ganado un campeonato, pero son grandes entrenadores”. (Chuck Daily ex entrenador NBA).

El maestro Eduardo Burgos, autor del blog Vive el Basket, escribió hace unos años un libro titulado: “Tirar, Pasar, Botar”, que tuvo una gran aceptación en nuestro mundillo. El nombre de este trabajo no hace sino referirse a los tres fundamentos básicos de ataque del baloncesto, esos que prioritariamente se deberían enseñar cuando se trabaja en categorías de formación.

Pero si entre entrenadores de baloncesto hablamos de: tirar, pasar y botar, nos viene rápidamente a la cabeza el concepto ofensivo de TRIPLE AMENAZA, esa posición en el que el jugador en ataque con balón puede ejecutar los tres fundamentos básicos. Mas precisamente el orden que le demos en nuestro juego a esos fundamentos no es baladí ni mucho menos, ese orden, esa disposición, va a marcar claramente nuestra filosofía de juego.

Cuando un niño comienza a jugar al baloncesto el bote se hace imprescindible, es en nuestra opinión el fundamento vital del párvulo, de tal modo que si disponemos de un par de jugadores en nuestro equipo que tengan un buen dominio del balón, lo más probable es que acabemos ganando muchos partidos, aunque esto no indique que lo hagamos jugando bien. Cuando tenemos jugadores muy noveles la prioridad en la serie de fundamentos suele ser: Botar, Pasar y Tirar.

De un tiempo a esta parte algunos entrenadores han hecho desaparecer la triple amenaza de sus jugadores, de sus equipos, la han capado hasta dejarla en “mono amenaza” gracias al “extra-pass”, haciendo casi desaparecer en su juego de ataque los fundamentos de Botar y Tirar, fiándolo todo a Pasar, de tal guisa que en los casos más extremos, si quitáramos las canastas, el juego de sus equipos no se resentiría, no lo notarían, seguirían jugando “ad eternum”, sobre todo en categorías de formación donde no hay reloj de posesión. Para estos entrenadores la prioridad es: Pasar, Pasar, Pasar y muy al final, Tirar.

En el aprendizaje de Entrenador, todos, en mayor o menor medida, hemos padecido el “sarampión” de la “entrenadorítis”, una enfermedad que la suele curar el tiempo aunque a algunos entrenadores esta dolencia se le resiste mucho más que a otros, y hemos logrado, a veces por ignorancia, a veces por presunción, que nuestros jugadores se saltasen pasos básicos en su formación y entre otras cosas no les hemos permitido equivocarse coartando su evolución de los fundamentos. Tú no botes, tú no tires, tú vete allí, etc., en definitiva hemos cercenado su creatividad e ido demasiado rápidos en la enseñanza. Todo por la victoria, esa moneda con la que cobra la vanidad del entrenador.

En el proceso de aprendizaje del jugador deberíamos permitir que el fallo aflore y tomarlo como algo natural, es lo que conocemos como enseñanza constructivista, que otorga al jugador un papel principal y el fallo es tomado como una buena oportunidad de aprendizaje para que no se convierta en error. No confundamos, lógicamente, error con falta de compromiso o responsabilidad ya que son aspectos diferentes, donde estos últimos conceptos no deberían darse nunca en nuestro equipo.

Si como técnicos no somos capaces de aprender de nuestros errores, no sólo se ralentizará nuestro aprendizaje como entrenador sino que volveremos a cometer los mismos fallos.

Errare humanum est, perseverare diabolicum. Errar es humano, perseverar (en el error) es diabólico.

Pero volviendo al concepto de triple amenaza, desde un tiempo a esta parte podemos ver como se está imponiendo en equipos de formación lo que vengo en llamar “LA CUARTA AMENAZA”, que no es sino CORRER, correr mucho, cual si esa fuera la receta del Bálsamo de Fierabrás, y claro, los jugadores corren tanto que lo hacen por encima de sus posibilidades, tanto físicas como técnicas, en una clara confusión entre jugar rápido y jugar precipitado que no es lo mismo. Se obvian claramente las carencias físicas: falta de fuerzas, descoordinación, etc. y las carencias técnicas y se suceden, sin solución de continuidad, un error tras otro: pasos, dobles y tiros precipitados y errados, vamos una especie de Run and Shoot… and Fail. Correr y tirar…y fallar. Desde luego ese correr por correr y por encima de las posibilidades del jugador es una clara AMENAZA al juego sincopado y armonioso en el que poder observar gestos técnicos en los jugadores, no todos están preparados para conducirse a máxima velocidad. Item más, como su juego de ataque se basa casi en exclusiva en ese concepto de CORRER, podemos ver a equipos de categoría cadete o junior que no saben jugar en ataque posicional, no saben jugar sistemas, dándose la paradoja de que equipos minis e infantiles hacen bloqueos y “jugadas” teniendo una alarmante falta de fundamentos y, sin embargo, equipos cadetes y Juniors ni siquiera se lo plantean dentro de su juego ofensivo. Cosas veredes amigo Sancho.

Desde luego sobrevaloramos lo que podemos hacer a corto plazo y hemos subestimado lo que podemos hacer a largo plazo.

Todo aprendizaje tiene su proceso y toda enseñanza su metodología. Si hablamos de enseñar matemáticas el método, sin posibilidad de cambio, es: Sumar, Restar, Multiplicar y Dividir. Es en ese orden y no hay otro. En primer lugar aprendemos a sumar contando con los dedos, hasta que poco a poco lo hacemos de manera fluida. Después introducimos los problemas de suma. En segundo lugar aprendemos la resta que lleva implícita la suma, para posteriormente plantear problemas de restas. Así sucesivamente con la multiplicación y la división. Primero aprendemos cuentas y después problemas. Hay quien los problemas matemáticos sencillos los puede solucionar por “la cuenta de la vieja”, pero todos sabemos que no es lo correcto y que más adelante tendrá dificultades en la resolución de problemas cuando estos sean más complejos.

Esa es la forma en que algunos entrenadores consiguen ganar partidos e incluso campeonatos: por “la cuenta de la vieja”, que no es sino hacerse trampas al solitario. Hacen defensas en todo el campo, basado en el físico de sus jugadores, sin haber enseñado las ayudas básicas o hacen bloqueos cuando sus jugadores no saber botar o pasar bien, etc. y cuando avanzan sus equipos de categoría empiezan a perder partidos y campeonatos que antes ganaban fácilmente y es entonces cuando toda la culpa recae sobre sus jugadores.

El baloncesto desde luego no es una ciencia exacta, claro que no, pero la secuencia de la enseñanza debería ir de lo fácil a lo difícil, de la técnica individual, defensiva y ofensiva, diaria en jugadores de formación, al juego a todo campo en defensa y ataque, para con los años acabar con el ataque posicional. No tenemos la fórmula de la Piedra Filosofal, sólo queremos hacer constar que si no somos capaces de aprender de nuestros errores, no sólo se ralentizará nuestro aprendizaje como entrenador sino que volveremos a cometer los mismos fallos. Un error nos convierte en fracasados sólo si no sabemos convertirlo en experiencia.

Como dijo Red Auerbach ex entrenador de los Boston Celtics: Uno de los peores errores en que puede incurrir un entrenador es enamorarse de su propia voz.

Ángel Fernández Tripiana “Tripi”

Entrenador Superior de Baloncesto

@TripiCoach

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