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En la actualidad, el medio colectivo básico más utilizado en nuestro baloncesto es el bloqueo directo. Esta acción se utiliza como terminación de ataques o como en fases de construcción del mismo para la obtención de ventajas.

Un bloqueo directo, necesitará de dos jugadores que:

* Tengan la capacidad de leer bien la situación del juego para obtener ventajas

* Sepan bloquear y leer las continuaciones correctamente (jugadores interiores)

Hay muchas formas de defender el Bloqueo Directo, sin embargo debemos trabajar únicamente unas pocas. Lo prioritario es el trabajo de fundamentos, SIN RECETAS MÁGICAS. Lo que se haga y se trabaje, aunque sea poco, que se haga bien.

Como norma básica, el defensor del jugador con balón debe ser consciente de que es fundamental evitar la canasta fácil (tiro o entrada) antes que la defensa de bloqueo planteada. Como ya sabemos, hay diferentes formas de pasar el bloqueo por parte del defensor de hombre balón:

* De 1º,2º y 3º. De primero será pasando por delante del bloqueador. De segundo, será pasando detrás del bloqueador y de tercero por detrás del defensor del bloqueador.

Tras esta aclaración, hablaré de las diferentes posibilidades para la defensa del bloqueo directo. Estas variedades tácticas nos permitirán sorprender a los atacantes.

Finta de 2c1:

Defensor del bloqueador (habitualmente hombre grande) delante de hombre que bota balón. Luego recupera a su hombre. El resto de defensores estarán activos realizando fintas y recuperando.

Cada defensor que interviene en el bloqueo tendrá una función específica:

* Defensor bloqueador: será el responsable de parar la posible penetración. Estará un paso por encima del bloqueo y rápidamente volverá para que pase defensor de hombre balón.

* Defensor hombre balón: evitará el posible tiro. También deberá correr hasta ponerse por delante de hombre balón sabiendo que recibirá ayudas. Si éste se quedase en el bloqueo, el defensor del bloqueador aguantaría hasta que jugador exterior recuperase y pasase el bloqueo.

El defensor de hombre balón debe acercarse a su par, tratando de pasar el bloqueo describiendo una trayectoria recta (no rodeos)

Serán fundamentales los cambios y rotaciones defensivas en caso de que nos rompan.

2c1:

La posición de todos los jugadores será esencial para la correcta defensa en el 2c1. El concepto de no pararse nunca y seguir defendiendo aun cuando se produzcan desajustes.

Protegeríamos el aro con defensor del jugador más alejado de balón. El resto se alejarán de su atacante un paso para la posibilidad de cortar pases (tratando de evitar que haya pases fáciles)

2c1 especial Aíto:

Esta defensa que plantea Aíto, se basa en saltar al 2c1 antes de la realización del bloqueo buscando la máxima actividad defensiva no solo de los dos defensores, sino del resto del equipo.

Con esta defensa se busca el efecto sorpresivo, aunque el riesgo es mucho mayor por los espacios tan amplios que se dejan detrás.

Pasar por detrás

Suele ser utilizada ante bloqueos lejanos a canasta, pues la posibilidad de realizar un tiro con cierta eficacia es menor. Será necesario una buena comunicación, por si no ven que van a hacer un bloqueo.

El jugador exterior corre hasta ponerse por delante. Podemos pasar de tercero con esos jugadores con bajo porcentaje (ayyyy, Ricky Rubio!!)

Cambios defensivos:

El jugador pequeño pasaría a defender a un hombre grande. En este caso, la actividad de pies es FUNDAMENTAL para evitar que bloqueador en la continuación reciba con facilidad. Después de que se produzca un tiro, el jugador grande irá a por el rebote porque nuestra jugador pequeño está cerrándolo al bloqueador.

CONCLUSIONES

El BD cada vez es más utilizada incluyéndose en los sistemas de ataque no solo como jugada para finalizar. El objetivo que se persigue con la utilización de los BD es generar algún tipo de ventaja por los desajustes defensivos que se produzcan. De ahí, la importancia del jugador bloqueado y su capacidad para leer dónde se produce la situación de ventaja.

La defensa pasando de 2º o de 3º trae consigue la permisibilidad para ejecutar el tiro. En cambio, pasar por delante del bloqueo puede permitir las penetraciones.

Es por esto, que pese a la multitud de opciones que la riqueza táctica del baloncesto nos ofrece deberíamos trabajar sólo algunas, para desarrollarlas correctamente y saber leer las situaciones cuando nos toque atacar. Un buen ataque con BD si cimienta en la lectura que se haga a partir del conocimiento defensivo de ese movimiento.

Apostaría por el riesgo, un 2c1 tras bloqueo o utilizando la variante de Aíto. Provocando que el equipo contrario no se sienta cómodo, pero a ver quién aguantaría ese ritmo tanto tiempo.

Gabo Loaiza Pérez

Estudiante de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

Entrenador del Club Baloncesto San Fernando (Cádiz)

Nº1. 3c3. Después sacar de banda y sin bote.

Si se consigue la canasta antes de 10“ vale 3 puntos, del segundo 10 al 20 vale 2 puntos, y del segundo 20 al 30 vale un punto.

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Nº2. 3C3. Igual que ejercicio anterior con la variante que si recibimos dentro de la “pintura” sumamos 2 puntos más.

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Variante:

  1. Podemos permitir un bote para mejorar la línea de pase.
  2. Permitir un cierto número de botes por equipo en cada ataque, por ejemplo tres botes.
  3. Se debe dar dos pases dentro de la “pintura”, antes de poder lanzar a canasta.

Toni Becerra

Director del portal www.ejerciciosbaloncesto.com

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El partido toca a su fin, tan sólo quedan 5 segundos, y el equipo Local Rojo gana por un punto. El entrenador del equipo Visitante Azul pide tiempo muerto; tiene posesión del balón y saca de banda desde su campo.

El técnico local apremia a sus jugadores para que se reúnan entorno a él y poder dar las órdenes oportunas. Sabe que no pueden cometer falta personal, ya que el equipo lleva acumuladas más de cuatro, así que da las instrucciones lo más claras y calmadas posibles.

Primero: -No arriesgamos a robar el balón para NO cometer falta. No cometemos faltas.

Segundo: -No queremos que reciba el Nº 5” (Lleva casi una treintena de puntos y ha estado todo el partido “on fire”) -Para ello -continúa el técnico local- el jugador que defiende al que saca NO presiona el balón, hace un dos contra uno sobre el Nº 5 para que este no reciba” ¿Está claro?

Todos los jugadores asienten con la cabeza.

-Tenemos que tener claro que el Nº 5 no recibe, así que el que defiende al jugador que vaya a sacar No presiona al balón sino que hace un dos contra uno sobre el 5 ¿OK?

Todos los jugadores vuelven a asentir.

-¡Vamos chavales!, acaba por decir el entrenador para finalizar el tiempo muerto.

El partido se reanuda con saque de banda para el equipo Visitante Azul y cuando van a sacar de banda se concatenan una serie de errores por parte del equipo Local Rojo dignos del mejor drama.

a) El jugador que defiende al que va a sacar corre a la banda a presionar sobre el balón.

b) El jugador Nº 5 recibe sin dificultad, con una puerta atrás, tras intentar su defensor robar el balón en el saque.

c) Se produce por tanto un cuatro contra tres que termina con canasta del Nº 5 sobre la bocina.

Todo un tiempo muerto para decir dos cosas y ninguna bien ejecutada. No describiré aquí la cara que se le quedó al entrenador local, pero a fe que la podéis imaginar.

Este es un caso basado en hechos reales. Podemos poner queridos lectores el nombre que queramos a los equipos, a los jugadores y al entrenador, aunque los más avispados ya habréis adivinado el nombre de este, que cualquiera con un mínimo de experiencia en los banquillos habrá sufrido situaciones parecidas en algún partido que otro. Obviaremos el nombre de los equipos y jugadores para no herir susceptibilidades.

Hay una cosa clara, en situaciones de máximo estrés y tensión, lo más importante NO es lo que se dice en un tiempo muerto sino lo que pasa por la cabeza de los jugadores en esos momentos. Muchos están presos de los nervios y otros se están acordando de tal o cual fallo en forma de canasta fácil errada o de balón perdido. En cualquier caso están oyendo al entrenador pero NO escuchándolo.

Sirva esta anécdota como introducción para poder describir la proliferación del uso de LA PIZARRA por parte de los entrenadores en los tiempos muertos. No decimos que tal instrumento no sea útil, ni mucho menos, decimos que se abusa de ella y en muchos momentos y casos que, en nuestra opinión, no vienen a cuento.

Ocurre con mucha frecuencia, en todas las categorías, y demasiado en las categorías de formación, que tras un parcial en contra, pongamos que de diez a cero, el entrenador del equipo que lo ha encajado solicite, con buen criterio, tiempo muerto. Y ocurre asimismo que inmediatamente empiece a buscar por entre bolsas, botellas, toallas y otras prendas su bien más preciado: la PIZARRA, y empiece a garabatear en ella flechas y otros símbolos que indican el siguiente ataque a realizar cuando, claramente y en la mayoría de los casos, lo que procede es hablar de corregir la defensa: en el uno contra uno, en la primera o segunda ayuda, en el bloqueo del rebote, en el balance defensivo, en subir la intensidad. Otras veces se puede apelar a lo emotivo, etc. No y mil veces no. Parece que se es más y mejor entrenador si garabateamos unos movimientos de ataque en la indispensable PIZARRA.

Item más, muchas veces se dibujan “ocurrencias”, lo vemos incluso en entrenadores ACB, de manera precipitada tras un largo larguísimo periodo de reflexión, que no hace sino consumir los segundos del tiempo muerto sin decir NADA y, lo “mejor” de todo, cuando se reanuda el juego los jugadores actúan, en muchos casos, a su libre albedrío y es que en el fondo no se han enterado, sobre todo en categorías de formación, qué significan esas flechas dibujadas en el tablero ya que ellos están en otra onda.

La cosa puede ser incluso peor porque en reiteradas ocasiones, tras dibujar mil flechas en la tabla, va el jugador que saca de banda y pierde el balón en el saque, y es que muchas veces se nos olvida que en los equipos de formación lo más importante es poner el balón en juego y no los bloqueos y cortes posteriores.

Es tal el caso del abuso de la pizarra que en un partido amistoso entre equipos Seniors, esto es real como la vida, el entrenador de uno de los equipos, que perdía por un punto, y cuando quedaba un segundo para llegar al descanso, pidió tiempo muerto y acto seguido sacó su pizarra para explicar no sé yo qué. Todo bien hasta aquí, ¿verdad? Lo curioso fue que le regaló un tiempo muerto al equipo contrario porque su equipo era el que defendía. Desde luego hubiera dado yo mi nómina por saber qué dijo y, sobre todo, qué dibujo en su pizarra “mágica” en un caso como ese.

Sí, lo confieso, yo también utilicé la pizarra. Hablo bien, utilizo el pretérito perfecto porque hace años que apenas la uso, concretamente desde que dirigiendo a un equipo infantil masculino al dibujar en la pizarra una pequeña salida de presión, y una vez terminado, un niño me preguntó si estábamos atacando o defendiendo. No pude sino sonreír y entonces me di cuenta de que había cosas más importantes que dibujar flechas en una pizarra y que la perspectiva de los niños era distinta a la del entrenador.

En Seniors apenas la utilizo porque advertí que, en un momento dado, podía utilizar la pizarra como arma arrojadiza sobre algún jugador propio jugándome con ello la vida dada mi escasa estatura, de hecho más de una vez la arrojé contra el suelo en un acto de bondad hacía mí; amén de descubrir que en la mayoría de las ocasiones no servía sino para confundir a los jugadores.

 Puesto a pensar me pregunto si en los actuales cursos de Entrenador de Baloncesto, desde el de Iniciación al Superior, hay una asignatura llamada algo así como TÁCTICA: NO SIN MI PIZARRA, en la que se enseña a manejar el rotulador White Board con profusión, soltura y destreza. Yo mismo me voy a apuntar a un curso que he visto en internet que se llama: TÉCNICAS DE EXPRESIÓN GRÁFICA. De hecho estoy por recomendarlo a los Técnicos de la Federación para que lo incluyan como asignatura obligatoria. Desde luego que haré lo que sea por parecer un Técnico moderno o al menos “Vintage” pero nunca antiguo, que no es lo mismo.

Realmente cuando reflexiono pienso que estoy actualizado, no por los Clinics que he asistido y por los libros de básquet que he devorado, qué va. Es que están de moda el pick and roll, los “ochos rusos” y el corte UCLA. ¡VIVA LOS 80! Además ya tengo MI PIZARRA, me la he comprado online.¡Ah! ¡Qué descanso! Era lo que me faltaba. ¡Ya noto que estoy al día! ¡Ya me siento mucho mejor entrenador!

Ángel Fernández Tripiana “Tripi”

Entrenador Superior de Baloncesto

@TripiCoach

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Ya está disponible para todos los suscriptores un nuevo número de Entrenandobasket, en el que se puede acceder a un material de enorme calidad, como en los 22 números anteriores.

En primer lugar, el actual entrenador asistente del Real Madrid, Chus Mateo, nos describe la forma de trabajar el sistema de ataque con pick and roll más bloqueo ciego, que tanto se utiliza en la actualidad por diferentes equipos. Por otro lado, el técnico David Rodríguez, que actualmente dirige al Soles Huajuapan (México), ha elaborado un artículo con un ejemplo de planificación de su equipo, dentro de la sección de “¿Cómo planificar según la categoría?”.

La “Técnica Individual” corre a cargo de Andrés Rodríguez,  que como siempre, escribe un original artículo sobre la “lectura de juego”, mientras que en la sección del “Entrenador Asistente”, la ocupa todo un clásico como Jesús Lázaro, abarcándonos el tema de la organización del trabajo de los entrenadores ayudantes en pretemporada, haciendo referencia a la época del año en la que estamos.

El gran Roberto Hernández se ocupa del “Calentamiento”, con un artículo en el que incluye una serie de ejercicios competitivos muy útiles. Todo un psicólogo deportivo como Chema Buceta, se estrena en nuestra revista como colaborador, enseñándonos a cómo debemos aplicar la psicología los entrenadores durante la pretemporada, dentro de la sección, “La Psicología del Entrenador”.

“La preparación Física” corre a cargo del que ha sido durante tantos años preparador físico de Unicaja, Enrique Salinas, que ha escrito un artículo muy interesante sobre el trabajo a realizar con fit ball por un equipo infantil durante la pretemporada.

Por último, la entrevista correspondiente a este número es a Alejandro Martínez, ex entrenador de Iberostar Tenerife y que nos cuenta cómo afronta su nuevo reto de dirigir al Soles de México.

Para acceder a este material de forma completa sólo tienes que suscribirte a nuestra revista por sólo 1 euro al mes en el siguiente enlace: http://www.entrenandobasket.es/suscripciones-3/. Si ya fuiste suscriptor de los primeros 12 números, puedes renovar tu suscripción accediendo a tu cuenta.

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¿Le damos similar importancia al trabajo defensivo que al trabajo ofensivo? Soy de los que piensan que es necesario trabajar tanto la filosofía de juego ofensiva como la defensiva. El baloncesto es un juego de alternancia entre acciones de ataque y defensa. Estructurar la transición ataque-defensa y viceversa es fundamental a la hora de conseguir eficacia y rendimiento deportivo.

Me encanta el baloncesto. El baloncesto desde el primer segundo al último de cada posesión. Necesito disfrutar de este veneno para ser feliz. Es por esto, que veo necesario trabajar cómo reaccionar ante las diferentes situaciones de juego que se dan alternativamente.

Asocio el baloncesto con la intensidad, con las ganas, con la emoción, con un sinfín de términos relacionados con una actitud inquebrantable. Por ello, creo que los 2 primeros segundos de posesión de balón, son vitales. Vitales tanto para la organización ofensiva, como defensiva. En este caso, nos centraremos en la organización del balance/transición defensiva y propondré una serie de propuestas prácticas que llevo a cabo en los entrenamientos independientemente de la categoría.

Es muy importante cubrir nuestra zona defensiva, para facilitar el control del rival. Es necesario el trabajo constante de balance defensivo para incentivar a la defensa, ayudar a conocer limitaciones del equipo y cómo organizar esta transición.

Muchísimos equipos, a todos los niveles, aprovechan la desorganización defensiva para anotar.

A continuación, expondré algunas claves definitorias del balance defensivo:

* Tener claro que el balance defensivo empieza siendo agresivos en el rebote ofensivo

* Evitar pérdidas de balón, para ello es necesario trabajo de FUNDAMENTOS

* Como bien dice Aíto, “siempre se juega en defensa aunque estemos atacando”

* Comunicación y actividad (evitar que dos defensores estén con un mismo jugador)

Pautas para el balance defensivo:

* Organización del balance defensivo: con cuántos jugadores queremos cargar el rebote, quiénes hacen balance defensivo. Creo que para fomentar un baloncesto agresivo y de riesgos, es útil ir con tres jugadores al rebote ofensivo, siendo dos jugadores exteriores quienes hacen balance defensivo. Éstos dos serán quienes COMUNIQUEN al resto de compañeros cómo defender y a quién. También, pararán a los primeros atacantes que salgan al contraataque.

* Evitar que nos rompan en 1c1 (establecimiento de ayudas defensivas)

* Evitar el pase interior

* Defender a hombre balón

* Ver siempre a jugador atacante y balón

* Defender la zona

* No permitir el lanzamiento de los buenos tiradores.

* Sprint normal hasta la zona y a partir de ahí mirando balón (ir de cara a balón, nos resta velocidad y hay que PROTEGER EL ARO)

Conclusiones:

A modo de conclusión quiero hablar de las principales ideas que hay que arraigar al jugador para llevar a cabo un correcto balance defensivo

* Actitud de los jugadores

* Proteger la zona

* Cambios defensivos y actividad

* Bajar con quienes corren y luego buscar a nuestro par

* Fintar y volver en las ayudas

* FINTAS DEFENSIVAS NECESARIAS PARA CREAR DUDAS EN EL ATAQUE

Propuestas prácticas:

* 2C2 continuo con balance defensivo: pareja atacante, tras efectuar un lanzamiento o perder el balón deberán tocar la pared y hacer balance defensivo. Los defensores dan primer pase de contraataque a pareja que espera en filas de banda y realizamos otro 2c2 en aro contrario. Así, continuamente. Se puede incluir pase a jugadores en banda para trabajar aspectos como pasar y cortar.

2c2

* 3c2 + 1: ejercicio de 3c2 donde cuando balón pasa medio campo, se añade un tercer defensor para el trabajo de balance defensivo. Los defensores atacarán en el aro contrario y tirador irá a la fila. Los otros dos atacantes defenderán. Con este ejercicio a parte del trabajo de balance defensivo podemos trabajar situaciones táctica como la estructuración de un contraataque o transición (tráiler en diagrama).

3c2

Gabo Loaiza Pérez

Estudiante de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

Entrenador del Club Baloncesto San Fernando (Cádiz)

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“Si te pones a ti mismo en una posición en la que tienes que salir de tu zona de confort, estas forzando la expansión de tu consciencia.” Les Brown.

Todo va muy rápido. Seguimos con el reto de integrar la parte mental-emocional en el entrenamiento. Hablamos de coaching, psicología, y muchas cosas alrededor. Y todo esto es genial y ya está hablado. Pertenece ya a la zona de confort a nivel conceptual. Sabemos mucho de motivación, liderazgo, aprendizaje. Conocemos, pero hemos integrado? Quiero decir, entrenamos fuera de la zona de confort??

Cada vez más y más claro veo que no se trata de arreglar al jugador. El jugador no está estropeado. Nos hemos de arreglar nosotros los entrenadores. Me encantaría poder contagiar a más y más de vosotros para que os aventuréis en el propio conocimiento, en investigar cómo funcionamos, qué nos mueve y qué nos para. Nuestros miedos, nuestros prejuicios, el peso del “como se hacen las cosas”… Hoy quiero escribir sobre atrevernos a descubrir nuestra luz y por contagio, la de los jugadores. Nuestra luz está muchas veces escondida en la habitación del “no sé que sé”, es decir, todo aquello que soy pero no veo porque no lo he mirado nunca, por miedo a perder lo que tengo o creo que soy. Mi límite me da seguridad y a la vez me impide ir más allá.

¿Como sería entrar en el espacio de relación con el jugador desde el “no sé que sé”, para que él conecte con su “no sé que sé”?

Si voy desde el “sé que sé” significa que estoy enseñando desde mi zona de confort. Qué aprende el jugador? Como máximo, aprende lo que yo sé, en el supuesto de que yo sepa explicar perfecto todo lo que yo sé, y que el quiera, pueda y sepa aprender todo, además de luego poder demostrarlo.

¿Realmente me creo que yo tengo todo el conocimiento que el jugador necesita para expresarse plenamente? Si es que sí, te felicito!!! Yo, Xavi, NO lo tengo. Para quedar en paz con mi compromiso, necesito combinar partes de lo que yo sé que sé, que tengo claro que puede serles útil, con atreverme a explorar cosas que no sé que sé. Y eso qué es?? Pues mi potencial, mi rango completo de polaridad. Aquello que pienso que no soy, pero realmente sí soy. Si mi estilo es muy directo, puedo experimentar qué pasa si no lo soy tanto? Si soy muy dialogante, puedo experimentar qué pasa si no lo soy tanto. Si el jugador está acostumbrado a obedecer órdenes, qué pasa si le dejo que explore lo que no sabe que sabe, a partir de sentirse libre y poder crear? Si siempre he jugado con 4 y 1, qué pasa si me atrevo con el triángulo ofensivo, aunque no lo tenga dominado? Sabes qué pasa?? Que aprendo sobre la marcha, con ellos, y gracias a ellos. Y ellos descubren, aprenden gracias a mi valentía de afrontar lo que no sabía que sabía, pero luego me doy cuenta de que lo importante no era no saberlo sino poder aprenderlo.

¿Cual es el riesgo? Precisamente que no SÉ como irán las cosas. Mi protagonismo pasa a ser compartido, no la responsabilidad. Me hago responsable de ceder espacio al jugador, basándome en la confianza de que él sabrá valorar eso y va a crecer más de lo que yo le podría haber hecho crecer des de mi “sé que sé”.

Para mí esto es el coaching aplicado al baloncesto, es la esencia de la mirada coach que confía, empodera, facilita un espacio para el desarrollo del potencial y del talento. No se trata de trabajar la confianza, o la mentalidad. Se trata de experimentar, a ratos, poco a poco, o con radicalidad, como tú veas, el liderazgo desde atrás, ese que permite a los demás desarrollar el suyo. En definitiva, si yo me observo, puedo ver mi impacto. Limito al jugador? Con qué derecho? Y si me aparto y le dejo liderar? Qué va a pasar? Pues que se va a equivocar. Y en ese momento está la confianza. Mi respuesta ante su equivocación marcará hasta qué punto estoy comprometido con mi aprendizaje y con el suyo.

Por último, y más importante… Si entrenas fuera de la zona de confort, les estás enseñando que se puede vivir ahí, que ahí pasa la magia, y que para aprender a hacerla, también será necesario el error. Y ahí, la confianza en el sistema, en la relación, nos permitirá acabar conectando con ella, con la magia

“Vamos a conseguir muchas más cosas si pensamos que nada es imposible”.-Vince Lombardi.

Xavi García

Entrenador Superior de Baloncesto

Especialista en Coaching Deportivo

Colaborador de Entrenandobasket

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Mecánica

Los jugadores dispuestos como están en el gráfico.

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Nº 1 entra  canasta y nº 2 va al rebote, nº 2 sale botando rápidamente por el centro y pasa a nº 1 que se desmarca por el lado derecho del ataque en el contraataque hacia la canasta contraria y acaba  entrando.

Nº 2 coge rebote y se va botando a la otra fila, el nº 1 se va directamente a la fila contraria.

Objetivos

Trabajo combinado de bote, pase y tiro en situación similar a finalización y salida de contraataque.

Variantes

Finalizar en tiro.

Enseñanza-aprendizaje

- Cambiar balón de lado.

- Sacar rápido el balón en contraataque.

- Rotar por fuera.

- Sincronizar y coordinar movimientos  y conceptos técnicos.

Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket
Ejercicio extraído de su libro. “Pasar, botar y tirar

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“Cualquier persona puede hacer complicado lo simple. La verdadera creatividad consiste en hacer simple lo complicado” – John Coltrane (1926-1967), Músico y Compositor.

Hay un rasgo común en no pocos entrenadores de baloncesto de formación que cada vez compruebo con mayor evidencia y que se repite con demasiada frecuencia: la facilidad de complicar lo sencillo y simple y hacerlo aparecer como complejo. No sé, tal vez sea el querer parecer más instruido que otros compañeros lo que los lleva a trabajar con ejercicios muchas veces de gran sofisticación. No sé por qué abstrusa razón los lleva a veces a complicar lo que puede ser sumamente sencillo. Hay quien es capaz de decir: 1+1= [[(9x3)/3]/3]-1 y estaría dándonos una respuesta correcta, muy rococó, pero correcta. Obviamente es más sencillo decir 1+1 =2 y punto, aunque entonces pasaríamos por simples y poco eruditos.

Establecer metas y fines con los ejercicios que utilizamos en los entrenamientos es fundamental y sin duda algo que debemos hacer, pero resulta demasiado fácil para un jugador distraerse del objetivo final cuando el fundamento a trabajar va diluido en una intrincada rueda con movimientos que no hacen sino dispersar la atención del propio jugador sobre el propósito del ejercicio.

Disponemos de un sinfín de ejercicios a nuestro alcance que todo entrenador debería saber filtrar y tamizar, porque obviamente muchos de ellos no son los más adecuados para el nivel de nuestros jugadores ni para lograr nuestra meta final, y sin embargo a algunos entrenadores la distinción entre “apto” y “no apto” de un ejercicio les puede resultar borrosa y eligen algunos con una complejidad tal, que más parecen un problema de logaritmos neperianos que una simple rueda de baloncesto.

La situación puede resultar algo parecida a esta: Visualicemos la escena. Chavales, dice el entrenador dirigiéndose a sus jugadores, el ejercicio consiste en lo siguiente… “La derivada del logaritmo neperiano es igual a la derivada de la función dividida por la función.” ¿Está claro? Y acto seguido miras la cara de la tropa y tienen la misma que yo cuando mi profesor de matemáticas, en el Colegio Virgen del Carmen, me decía que tenía que resolver el “Límite de la inversa de un polinomio en el infinito”. ¿Lo cualo qué? De hecho ese profesor es el culpable de que tenga todavía esta cara de idiota. No se lo perdonaré jamás Don Federico, jamás. ;))

¿Qué queremos lograr con el ejercicio? ¿Mejorar el pase? ¿Tirar mejor? ¿Trabajar con la mano menos hábil? Eso es lo verdaderamente importante y no que el ejercicio sea más o menos bonito o sofisticado.

En el baloncesto formativo se está principalmente para enseñar fundamentos. Claro que esto no puede hacerlo cualquiera sino quien sabe enseñar. Habría que hacer una distinción entre los entrenadores que saben enseñar la técnica de los fundamentos y entre quienes sólo saben trabajarlos. Entre quienes explican, demuestran y corrigen los fundamentes y entre los que sólo se limitan a repetir sin más olvidándose de corregir ya que están más pendientes de que su laberíntico ejercicio salga bien, que de si se ejecutan correctamente los fundamentos.

Entre las personas suele existir un debate vital entre improvisadores o planificadores, entre los que lo fían todo al destino o los que les gusta tenerlo todo bajo control. Pues bien, ese debate vital NO debe existir en el mundo del entrenador de baloncesto, debería ganar LA PLANIFICACIÓN que es sin ninguna duda, una forma muy efectiva de llevar el control y evolución de nuestro equipo y jugadores.

Cuando planificamos estamos realizando una previsión de lo que puede ocurrir. Es un ejercicio de anticipación en el que mostramos cómo queremos que evolucionen nuestros jugadores, nuestro equipo. Siempre habrá factores que escapen a nuestro control pero, cuando existe una planificación, realizar las correcciones más adecuadas que nos lleven de nuevo a nuestro objetivo es más sencillo. Cada entrenador es un mundo, y cada uno debe encontrar su propia filosofía y estilo, pero estableciendo y adaptando la planificación en función del nivel y de las necesidades de sus jugadores y de las expectativas del equipo y el club. Es antes y durante esa planificación cuando tendremos que evaluar la idoneidad o no de los ejercicios que queremos proponer para la temporada o la sesión de entrenamiento. Es en la planificación donde deberemos cribar toda esa ingente cantidad de ejercicios de que disponemos para quedarnos sólo con los más útiles y aptos para nuestros jugadores.

Algunos entrenadores padecen lo que llamo el Síndrome del Clinic, tienden a hacer en sus equipos lo aprendido en el último congreso de entrenadores al que han asistido sin ponderar si es adecuado al nivel de sus jugadores. Piensan que al ser un entrenador esnob no hay problema para realizar de inmediato lo aprendido, independientemente de si es conveniente o apto para el nivel de sus jugadores, craso error. Claro que, ¿acaso no son todos esos errores los que forman nuestra personalidad y aprendizaje como entrenadores?

A aprender de los errores se le llama EXPERIENCIA, a repetirlos varias veces se le denomina NECEDAD. Como ya dijimos en otro artículo, si como técnicos no somos capaces de aprender de nuestros errores, no sólo se ralentizará nuestro aprendizaje como entrenador sino que volveremos a cometer los mismos fallos y eso pasaría a ser preocupante. Un error nos convierte en fracasados sólo si no sabemos convertirlo en experiencia.

Por cierto, aprovecho este foro para vender mi preciada piedra.

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Como hemos dicho anteriormente, todo esto viene dado muchas veces por la falta de planificación y evaluación del trabajo por parte del entrenador que acaba siendo el típico procrastinador que no prepara adecuadamente los entrenos por comodidad y termina por echar mano de sus ejercicios fetiche, esos que repite durante toda la temporada el entrenador holgazán sin atender a un plan ni a la evolución del jugador. Uno de los ejercicios fetiche y paradigmático del entrenador-perezoso es el famoso contraataque a once, que no es sino “ese ejercicio” que los entrenadores hacemos cuando no sabemos qué hacer o no preparamos los ejercicios que deberíamos estar haciendo.

Después de más de media hora con el 11, haciéndolo mal las mayoría de las ocasiones, el entrenador-perezoso o poco responsable acaba el entrenamiento con el clásico K.O, ejercicio letal donde los haya en categorías de formación. Muy divertido SÍ, pero totalmente contraproducente mientras nuestros jóvenes jugadores no adquieran una correcta mecánica del tiro. Sólo cuando ejecuten bien técnicamente el tiro debemos proponer ejercicios de competición de ese tipo. Porque claro, esa es otra, se realizan muchas veces ejercicios nada instructivos ni pedagógicos en categorías de formación al no valorar la capacidad intelectual, ni física, ni técnica de los jugadores. No quiero decir con esto que hacer el contraataque a once o el K.O sean malos en sí, hablo de utilizarlos cuando no corresponde por la falta de técnica o edad de nuestros jugadores. O como comodín o sin criterio por no haber preparado la sesión de entrenamiento, o como forma de relajarse el entrenador con los mismos. Otra cosa es que los utilicemos con criterio y dentro de nuestra programación.

Desde luego una cosa está clara: a lo sencillo se tarda un tiempo en llegar, el secreto está en no complicar lo fácil, al menos eso parece lo más inteligente. En los pequeños detalles se encuentra muchas veces el alma de un fundamento. En los pequeños ejercicios se descubre rápidamente sin un jugador domina determinado detalle técnico.

El baloncesto de formación se puede comprender mejor cuando encontramos la forma más sencilla de ejecutarlo. Parafraseando el principio de la navaja de Ockham podemos decir que, en igualdad de condiciones, el ejercicio más sencillo suele ser el más efectivo.

El verdadero problema es que, en su afán de aparentar estar a la última, para que otros compañeros y sus jugadores los admiren, muchos entrenadores, en general poco relevantes por su aporte al conocimiento del baloncesto, se han dedicado a complicar las cosas, de tal guisa que ahora los entrenadores de formación saben lo que es un Crossover, un Close out, un Pick and Pop, un Over-load o un Box Set así como un largo etc. de términos muy esnob. Pero muchos de esos entrenadores no saben enseñar el pase, el bote y el tiro a sus jóvenes jugadores, obviando que es ahí en esos fundamentos donde está la esencia del juego. Seguramente creen que si hablan con una jerga muy técnica y entrenan de manera compleja resultarán más interesantes de cara al exterior.

Las ideas simples tienden a ser obvias porque tienen un toque de realidad y naturalidad. Pero hay entrenadores que no se fían de lo simple, piensan que siempre hay un ejercicio, una solución oculta más compleja. Es un error. Por eso, en el baloncesto una solución sencilla suele funcionar muy bien, pese a que hay quien no lo ve así.

Aún recuerdo aquel entrenador en un Clinic que, tal vez para impresionar a sus chicas y/o a los allí presentes, propuso un ejercicio tan elaborado, tan sofisticado, que sólo faltó la comentarista de televisión española instruyéndonos: “Doble mortal y medio inverso, carpado. Dificultad de salida 3”. Eso sí, años después todavía me pregunto qué detalle técnico de sus jugadoras pretendía ver, qué fundamento o concepto del juego pretendía trabajar con esa rueda logarítmica. Aún sigo hoy rascándome la cabeza y con la misma cara de zote.

Ángel Fernández Tripiana “Tripi”

Entrenador Superior de Baloncesto

@TripiCoach

Artículo publicado en el Blog Viveelbasket

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