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“¿Por qué olvidar a quiénes revolucionaron nuestro baloncesto? El saltar y cambiar según Díaz Miguel”, por Gabo Loaiza

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A continuación, os presento un resumen sobre algunas ideas de Díaz Miguel del Saltar y cambiar. Siempre he creído que para mejorar como entrenadores, no sólo debemos conocer el baloncesto actual, sino tratar de beber de otros baloncestos, ya que éste sigue siendo el mismo y muchas de las ideas pretéritas se pueden adaptar al basket presente.

Hace unas semanas, escribía un artículo sobre el Saltar y Cambiar, a partir de ideas de entrenadores como Jota Cuspinera o Carles Duràn. Hoy quiero presentaros un artículo sobre la misma temática, pero de un libro que ya tiene muchos años, concretamente 9 más que yo.

El saltar y cambiar es uno de mis tipos de defensa preferidos, ya que crea un sistema defensivo donde todos los jugadores se involucran y se sienten responsables del éxito o el fracaso de la defensa (aunque esto debería manifestarse en cualquier tipo) y también PROVOCAN el ERROR del RIVAL, no lo esperan. Es muy vistoso para el público y hace de la sorpresa el principal ingrediente de esta defensa, donde es imprescindible la defensa del 1c1 con balón y, sobre todo, la comunicación defensiva (algo que por desgracia cuesta mucho inculcar dentro de los hábitos de cualquier equipo).

El saltar y cambiar se puede aplicar tanto a todo campo como en medio campo, en función de las características del partido, del equipo o del rival. Se fundamenta en la sorpresa, con la intención de:

  • Robar balón
  • Parar el dribling y que el resto apriete en líneas de pase forzando malos pases
  • Forzar faltas en ataque, al ponerse en el camino del driblador con la posición ganada.

El objetivo de saltar por parte de un defensor de atacante sin balón es convertirse en un obstáculo imprevisto, de manera que el hombre balón deberá improvisar una solución rápida, que altera los planes iniciales del ataque.

Las rotaciones que se establezcan las marcará el entrenador. Pueden producirse entre los jugadores que intervienen en el salto y cambio, entre varios o incluso forzar el 2c1 saltando a un trap mantenido.

DIAZ MIFUL

Reglas según Díaz Miguel

  • El defensor que salta sobre el driblador, debe hacerlo en la línea de pase del hombre que abandona.
  • Cada jugador debe saber a la distancia a la que puede saltar sobre el driblador (jugador lento, distancia corta)
  • El defensor de hombre balón debe forzar a ir a una de las bandas si hay un compañero más abajo que él
  • El hombre que salta hacia el driblador debe asegurarse que éste va hacia banda, no hacia el centro.
  • Será fundamental la comunicación para las rotaciones defensivas, iniciándose con jugador que salta al cambio
  • Buscas opciones de traps en “zonas peligrosas” como el medio campo donde será más fácilmente presionable ya que no puede ir hacia atrás (aunque con el cambio de norma que se instauró sobre el campo atrás, ésta favorece al ataque)

Situaciones Gráficas Propuestas por Díaz Miguel

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En la mayoría de los casos los cambios se producen dejando primera línea de pase descubierta (viene el salto desde lado balón) algo que se contrapone al artículo que escribí hace varias semanas. Aunque creo que pueden ser complementarias y este trabajo de saltar y cambiar guarda tras de sí, una idea filosófica de querer arriesgar y forzar errores del rival, de dónde salta el jugador puede variar en función de a lo que está acostumbrado ese equipo o características del mismo; Es por esto, que las convicciones que llevaron a Díaz Miguel a utilizar esta idea defensiva fueron muy similares a las que hoy utilizamos. Las resumo, de manera personal, a continuación:

  • Intensidad
  • Asunción de responsabilidad colectiva
  • Creación de sentimientos de “ESFUERZO COLECTIVO”
  • Colectividad
  • Asunción de riesgos
  • Asunción de un rol protagonista en el juego
  • Llevar la iniciativa tanto del juego ofensivo como defensivo
  • Inculcar al rival nuestro ritmo
  • Provocar tensión del rival en cada acción ofensiva: miedo a ser sorprendidos por la defensa
  • Sacar a relucir las limitaciones del rival: factor psicológico
  • Dinamismo en ambos lados de la cancha

Gabo Loaiza Pérez

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

Entrenador Superior de Baloncesto

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