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“Las dos dimensiones del jugador”, por Xavi García

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“No es acerca de estandarizar la educación, es acerca de subir el estándar de la educación.” Sir Ken Robinson.

Ponemos entrenamiento en lugar de educación y seguimos… En este post quiero compartir una perspectiva para enfocar el entrenamiento y el rendimiento, desde elmomento actual de sobreinformación, sobrentrenamiento, sobrecientificación (técnica, táctica, estratégica, física y psicológica), sobreplanificación, en definitiva de secuestro del juego por parte de los técnicos. La intención es la mejor: llegar al máximo rendimiento individual y colectivo. No es un problema de intención o de valores o de ética (en algunos casos sí)… pero no voy por ahí. Yo voy a la consciencia.

El juego tiene un margen muy grande de emocionalidad intrínseca, una incertidumbre, una sorpresa. Una de las obsesiones del entrenador sobreformado, sobreplanificador, sobrecientificado, es la tendencia a reducir ese margen hasta cero si es posible. Cómo se adapta el jugador a esa realidad. De dos maneras, o aceptando esa guía del entrenador o rebelándose. Creo que ninguna de las dos soluciona nada. Porqué será que cada vez menos jugadores entrenados así llegan? Y llegan más jugadores de otros países en los cuales el nivel de los entrenadores es teóricamente inferior? Cuantos jugadores extrangeros se fichan en nuestras canteras a edades de 17-18-19-20?  Es decir en el momento del tránsito hacia el alto rendimiento… Eso significa que nuestra metodología y cultura no los genera tanto como nos gustaría o como fantaseamos.

Creo que a veces saber más no es saber mejor. Guiar tanto el camino del jugador en todo el profeso formativo, tiene dos efectos: robotización y despersonalización.

¿Donde está el camino, pues? Desde mi punto de vista en entender que hay, cuanto menos dos dimensiones que atender al mismo momento por parte del jugador. El plano externo (dividido en varios, pero simplificando, el que marca el entrenador/club/equipo) y el interno. Ese último debemos protegerlo, cuidarlo, estimularlo, despertarlo, respetarlo, descubrirlo juntos. Es clave. Es la parte artística, creadora, personal, pasional, diferencial de cada jugador-persona. La maestría del jugador pasa por saber estar fluctuando entre los dos planos. Un jugador veterano que rinde, normalmente es porque sabe hacer eso. Los actuales veteranos han crecido en un entorno de menos sobrecientificación que el actual.

¿Cómo se enfoca el desarrollo de la dimensión individual del jugador?

  1. Identificando esta realidad que comento anteriormente.
  2. Dando importancia a ese plano individual
  3. Preparándome para saber respetarlo, fomentarlo y potenciarlo.

¿Cómo se concreta eso? Con varios principios metodológicos.

1.- Individualización (comunicativa, motivacional, metodológica de aprendizaje). Cada jugador necesita un vínculo de interacción con el entrenador diferente. Al margen de la dinámica y disciplina comunes. Requiere tiempo y ganas de conocer a la persona y al jugador. Y soltar el miedo a perder el control y la autoridad. Al contrario, realizar esa aproximación refuerza el liderazgo porque el jugador se siente visto y valorado. Desde ahí emerge con naturalidad la motivación, la concentración, la mentalidad y todo lo que buscamos desde la exigencia o la autoridad de manera agotadora muchas veces.

2.-  Trabajando los básicos. Relación con el propio cuerpo y conexión con la capacidad creadora de gestos. Relación con el balón y la canasta. Equilibrios, desequilibrios, dominio del balón, rangos de tiro, bilateralidades, jugar con las distancias, creatividad en los finales, imitación de referentes, reto en el trabajo, y un largo etcétera de inversión de tiempo en el que el jugador se encuentra con su cuerpo y el balón, y desde ahí ejecuta los gestos técnicos óptimos y necesarios para sacarle el máximo partido a sus posibilidades, que ni tan solo conocemos ni conoce él mismo.

3.- Entrenando el impacto mental-emocional en la toma de macrodecisiones y microdecisiones. Las macrodecisiones para mí serían el cómo afronto cada entreno, partido, semana, temporada… con qué mentalidad, valentía, compromiso, riesgo, motivación… Y las microdecisiones serían las específicas de cada acción (penetro, finalizo, paso, tiro, etc…) La toma de decisiones no puede ser algo mecánico, que también, sino sobretodo algo intuitivo y emocional.

Es un camino apasionante. No fácil, obviamente con este post no es suficiente para entrenar desde ahí, pero sí puede dar estímulos e ideas para desarrollar, investigar, experimentar… La cuestión es tener claro el fin en mente. El fin es que el jugador aprenda a combinar de manera efectiva el plano de referencia externa y el plano de referencia interna. Las dos dimensiones. Eso va a contribuir a que los jugadores lleguen más preparados.

Y muy importante, esto es un trabajo compensatorio a consecuencia de la sobrecientificación. Sin sobrecientificación eso sale por naturalidad. A veces saber menos ayuda a que el jugador sepa más. Y nosotros podamos aprender constantemente, sin el estres de necesitar saber. La fuente de conocimiento máspotente es el propio juego y el propio jugador. La sorpresa y la magia aparecen cuando le dejamos. Analicemos como entrenamos, y qué pasa con nuestros jugadores. Creo sinceramente que hay trabajo para re-evolucionar, y la pre-pretemporada es un buen momento para ello.

“La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de la que su naturaleza es capaz”. Immanuel Kant.