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“Cinco notas básicas para el pentagrama de un jugador de baloncesto”, por Eduardo Burgos

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Este deporte que tanto nos apasiona como es el BALONCESTO reúne a su alrededor multitud de detalles, matices, parámetros, conceptos y aspectos del juego a considerar. Un partido de baloncesto nos hace vibrar en la mayoría de las ocasiones, nos tensa, nos emociona, nos entusiasma y es una caja de sorpresas de principio a fin.
Aunque los entrenadores son los directores de orquesta tanto en entrenamientos como partidos, no podemos obviar que los jugadores son los músicos y los auténticos protagonistas en el campo, de ellos va a depender todo, de su estado anímico, de sus aciertos, de sus errores, etc.
Pues bien estos músicos que van a tocar instrumentos diferentes según la posición en el campo y el puesto que desempeñen (base, escolta, alero, ala-pívot y center), tienen que saber poner e interpretar las notas que el juego va a poner en sus pentagramas a la perfección para que la música sea exquisita bien, nos embauque e incluso en ocasiones suene a celestial.
Dentro de esas notas musicales hay cinco que considero básicas y esenciales en post de esa música soñada por todos que juegan a este bello deporte:
1) La defensa
Este aspecto del juego es absolutamente innegociable, todo el mundo se tiene que comprometer e implicar al máximo a la hora de defender. No debe haber distinciones en este aspecto ni siquiera para las hipotéticas estrellas del equipo. Bajar el culo en defensa lo pueden hacer todos, desplazarse con pasos defensivos también, anticipar las líneas de pase está al alcance de todos, lo mismo que cerrar el rebote sean altos o bajos, estar atentos para ayudar en defensa y recuperar posiciones, defender los cortes por delante, etc, etc. La defensa es una obligación de todos.
2) Saber ocupar los espacios y buscar los mejores ángulos de pase
El campo es muy grande y hay que saber ocuparlo tanto en defensa como en ataque, para ello lo primero que hay que meterse en la cabeza es que cuando se coge el balón hay que  mirar el campo, el cuadro que tenemos delante (a nuestros compañeros, a los rivales) y en función de ello saber ocupar los espacios. Tener conocimiento del lado fuerte y el lado débil es clave y fundamental, el saber ocupar los carriles por los que corremos el contraataque es básico y esencial, reconocer los huecos estáticos y dinámicos que genera la defensa del rival, saber buscar las espaldas al defensor, etc.
Pero además esos espacios de los que hablamos van a estar muy relacionados con los ángulos en ataque para buscar buenos pases y buenas triangulaciones y también en defensa para trabajar la defensa anticipada del receptor, si estoy en primera o en segunda línea de pase, etc. El baloncesto es un juego de espacios y ángulos.
3) La importancia del ritmo
No podemos ser jugadores monocordes que vayamos siempre al mismo ritmo, hay que saber cuando tenemos que acelerar, cuando tenemos que frenar, cuando hay que ir a toda pastilla, cuando tenemos que establecer pausas. No olvidemos nunca que todo cambio de dirección debe ir acompañado de un cambio de ritmo y un cambio de mano. Que si queremos desmarcarnos de un rival lo mejor es cambiarle el ritmo, porque su reacción va a depender de nuestra acción previa, etc. En los sistemas de ataque ese ritmo debe estar ligado a la sincronización de las trayectorias  y desplazamientos de los jugadores, en este sentido saber establecer las pausas en los movimientos de ataque será mas que importante. El equipo que marca los ritmos tiene siempre mucho terreno ganado.
4) Capacidad de decisión en ataque y desparpajo
No podemos ser cobardes en ataque, me gustan los jugadores valientes y decididos, el jugador tiene que asumir que en determinados momentos tendrá que tomar decisiones sin miedo a fallar y ser capaz de jugarse los tiros en todo momento y muy especial en los momentos de la verdad, esos en los que tiembla el pulso, que nos comprometen y que  nos pueden llevar al fracaso o a la gloria. Ahora bien, que se tenga desparpajo y decisión no quiere decir que hagamos locuras y no leamos el juego viendo cuales son las mejores opciones que puedan beneficiar al equipo. Libertad, no estar coaccionados ni encorsetados pero tampoco que nuestro ataque sea un libertinaje continuo.
5) Ser inteligentes
El deporte del baloncesto es para gente inteligente, está claro que si  nos preparamos físicamente y conseguimos muy buena técnica individual habremos dado pasos importantes como jugador para desarrollar nuestro hipotético talento, pero si después entramos en el campo y no sabemos aplicar estas cualidades y capacidades (es decir saber elegir el dónde, el cómo y el cuando usarlas), posiblemente nos sirvan de muy poco.
El jugador tiene que pensar, observar al rival, mirar a los compañeros y hacer buenas lecturas de todo, saber en todo momento poner lo individual al servicio del equipo. Hacer una buena lectura del juego y buscar las mejores soluciones para nuestro interés requiere ser listos e inteligentes y cuando hablo de esta inteligencia no me refiero a ser un cerebrito y tener un coeficiente intelectual altísimo (que tampoco estaría mal), me refiero a inteligencia baloncestística esa que nos permitirá saber en todo momento como actuar, como reaccionar y como sacar el mejor partido posible a a cualquier circunstancia y adversidad que nos encontremos por delante. El baloncesto es un deporte para listos e inteligentes.
Entrenador Superior de Baloncesto
Director del Blog de baloncesto Viveelbasket